
En Ciudad de México y en muchas otras grandes ciudades latinoamericanas sufrimos de bajo nivel de civismo, hecho que hace difícil la convivencia y que se refleja en altos costes de transacción para llevar a cabo casi todas las actividades.
Las instituciones son el conjunto de reglas formales e informales que rigen el comportamiento de los individuos en la sociedad. Las formales son aquellas establecidas en el marco legal y que son, por lo mismo, de cumplimiento obligatorio para los individuos y, sobre todo, para el propio Gobierno, el agente que además está obligado a hacer que ellas se cumplan. Las informales, por su parte, son las normas de comportamiento que se derivan de las costumbres; reglas que son transmitidas de generación a generación en el proceso educativo, particularmente en el hogar y que permiten la convivencia de los individuos en la sociedad. A estas las podríamos denominar como las reglas de “comportamiento cívico”.
En Ciudad de México y en muchas otras grandes ciudades latinoamericanas sufrimos de bajo nivel de civismo, hecho que hace difícil la convivencia y que se refleja en altos costes de transacción para llevar a cabo casi todas las actividades. Cuántos no hemos experimentado o inclusive cometido faltas de civismo como las siguientes:
Estas y muchas otras violaciones de los códigos de conducta cívica reflejan en gran medida el deterioro cualitativo del sistema educativo, formal e informal y también el sentimiento de impunidad que suele prevalecer.
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