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Sirera tiene razón

Yo no soy una entusiasta de Rosa Díez y no porque crea que es una roja peligrosa, como dicen los dirigentes del PP cuando critican a UPyD y no saben decir otra cosa. Lo que reconozco es que en la mayoría de cuestiones tiene razón y que, para tristeza de los militantes y dirigentes del PP de verdad, suele decir con mayor claridad y contundencia lo que deberían decir Rajoy y, de Rajoy para abajo, los demás peperos. Sucede que este verano soltó una frase lapidaria, de ésas de difícil contradicción: se han juntado en este momento de la historia de España el peor Gobierno y la peor oposición.

En la peor situación del Gobierno de España, el PP se está descomponiendo, literalmente. Supongo que el hecho de que se escogiera a María Dolores de Cospedal como secretaria general del partido ayuda mucho y es un símbolo de lo que allí sucede; la secretaria general del partido, por ser la presidenta de una comunidad "antitrasvase" no puede pisar en Murcia y en Valencia, que son comunidades protrasvase. ¿Por qué? Pues porque el PP no tiene un criterio que valga para toda España sobre nada: sobre los trasvases, sobre la financiación autonómica, sobre los estatutos o sobre las televisiones públicas. Se lo dije un día, el PP funciona a todos los efectos como Galeuscat: sólo les une el candidato a las generales y a las europeas. En lo demás, el PP de Cataluña tiene vía libre para tener una postura distinta de los de Aragón en el tema de las obras del Obispado de Barbastro, distinta del PP de Valencia en materia de agua y todos los pepés de España pueden tener respecto a la financiación autonómica, el criterio que consideren que les va a dar más votos en su terruño.

Y eso se tapa si el partido vive de mayorías aplastantes en Castilla, en Madrid, en Valencia, en Murcia o si gana como en Galicia. El problema surge en los lugares, como Cataluña, en el que el PP se ha marginado de forma voluntaria.

El PP de Cataluña no tiene ninguna ideología. El PP de Cataluña no es nacionalista, ni no nacionalista, sino todo lo contrario; depende del día. El PP de Cataluña es una empresa familiar que gestiona los cuatro o cinco cargos públicos que tiene y que después de las próximas autonómicas y las municipales serán dos o tres.

El espionaje –ilegal– de los periodistas y las pantallonas que tienen ahora los móviles, han puesto al descubierto dos verdades como puños, que diría Iñaki Gabilondo: Montilla es un tostón en sí mismo y el PP de Cataluña es un partido de #??!!!scrufff@#!! –que diría Obelix. Yo creo que Daniel Sirera tiene razón en lo que piensa. Yo no lo hubiera dicho mejor. Cometió el error de fiarse de Rajoy y de no presentarse a un congreso que hubiera ganado seguro. ¿Mi consejo? Mándales a la #??scrufff@#!!! Se lo merecen.

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