El pueblo gaditano de Grazalema continúa totalmente evacuado ante la situación del acuífero debajo del pueblo por las fortísimas lluvias de la borrasca Leonardo. Vecinos, muchos de los cuales se han refugiado en la cercana Ronda, hablan de lo que sintieron las horas antes ante un ruido del agua bajo sus calles y casas cada vez más fuerte. Un estruendo nunca escuchado antes, según relata a Efe Rosi, que tiene una madre de más de 70 años que no recuerda algo parecido. El ruido del agua "te levantaba del suelo" y no cesaba, según sus palabras.
El pueblo ha quedado "totalmente vacío" tras un desalojo realizado "con nobleza y templanza", en apenas dos horas y media. Mientras, las puertas de las casas han quedado abiertas para que siga saliendo el agua que emana del suelo y con agentes de la Guardia Civil patrullando sus calles.
El acuífero está "totalmente sobrepasado" por la cantidad de agua, que encontró salida "a través de cualquier lugar", ya fueran paredes o enchufes. Ahora toca esperar a las pruebas técnicas, sin saber cuándo ni cómo podrán volver a sus casas estos vecinos, con otra borrasca en el horizonte para el sábado.
Los vecinos que no están en Ronda, se reparten en viviendas de familiares de otros pueblos como Zahara, El Gastor o El Bosque.
Los que están en Ronda han sido acogidos en hoteles, apartamentos y también en el polideportivo municipal de El Fuerte, equipado en muy poco tiempo con camas, mesas, mantas, comida caliente y muchos voluntarios, de este pueblo malagueño y otros cercanos.
