
La Policía Nacional ha detenido en el Distrito Norte de la ciudad andaluza a una mujer de 43 años acusada de cometer un delito de hurto y de atentado contra la autoridad. La sospechosa se apoderó de los fondos de un hombre de 83 años que acababa de realizar un reintegro bancario.
Los hechos comenzaron a desarrollarse durante la mañana, cuando el octogenario acudió a una sucursal para extraer el importe de su pensión de un cajero automático. El hombre, que padece considerables problemas de movilidad, sacó un total de 600 euros, dispensados en doce billetes de 50. Tras guardar el efectivo, decidió hacer una pausa y entró a desayunar en un establecimiento hostelero cercano.
En el interior del bar, la víctima abonó su consumición utilizando uno de los billetes recién extraídos. A continuación, procedió a guardarse cuidadosamente los 550 euros restantes en el bolsillo de su chaquetón, junto a su cartilla bancaria. Sin embargo, su vulnerabilidad ya había llamado la atención de la presunta ladrona, que se encontraba al acecho en las inmediaciones.
Nada más salir a la vía pública, la mujer se aproximó rápidamente a su flanco derecho. Fingiendo empatía y buenas intenciones, se ofreció a ayudarle a caminar. Fue en ese preciso instante de distracción cuando aprovechó para introducir hábilmente su mano en el bolsillo del abrigo del anciano, con el objetivo de sustraer el botín.
Por fortuna, la rápida y decidida intervención de un ciudadano anónimo resultó providencial. Este transeúnte, que observó la maniobra ilícita de la detenida, alertó de inmediato a la víctima a viva voz. Al verse descubierta en pleno acto, la mujer no dudó en emprender la huida a la carrera por las calles aledañas.
Tras recibir el aviso pertinente, una patrulla policial se personó en el lugar. Los agentes se entrevistaron con el afectado y recabaron una descripción física detallada de la asaltante. Con estos datos, iniciaron un dispositivo de búsqueda que culminó poco después al localizarla en una conocida avenida de la zona, acompañada de un varón adulto.
Lejos de colaborar, la sospechosa mostró en todo momento una actitud violenta. Se negó reiteradamente a facilitar sus datos de filiación, intentó escapar de nuevo y llegó a agredir a los agentes propinándoles diversos golpes y patadas. Tras ser reducida, los agentes encontraron 450 euros escondidos entre sus ropas, dinero que fue intervenido y devuelto a su legítimo propietario. La detenida ya ha pasado a disposición judicial.
