Colabora

Castilla y León declara la Tuna Bien de Interés Cultural

El Gobierno regional protege esta tradición viva nacida en los Estudios Generales de Palencia, Salamanca y Valladolid.

Integrantes de la Tuna de Derecho de Valladolid | Tuna de Derecho de Valladolid

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado este jueves la declaración de la Tuna como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial. El objetivo de esta medida es proteger la singularidad de un patrimonio que constituye una tradición viva, profundamente integrada en las ciudades universitarias, tal y como ha destacado el portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo.

El Gobierno regional ha subrayado el arraigo "particularmente significativo" de esta costumbre en la región, cuna de las universidades más antiguas de España. Ciudades como Palencia, Salamanca o Valladolid albergaron los primeros Estudios Generales, donde surgió la figura de los estudiantes que cantaban a cambio de sustento, sentando las bases históricas de lo que, con el paso de los siglos, se ha consolidado como la tuna.

Esta institución, que cuenta con referencias literarias en el Siglo de Oro y el Barroco, ha sabido sobrevivir a los cambios sociales. Aunque a principios del XIX su presencia disminuyó, el movimiento romántico propició su renacimiento y, décadas más tarde, durante la apertura al turismo, las tunas adquirieron una notable proyección internacional como símbolo del folklore español.

Su historia

La tradición ha evolucionado adaptándose a los tiempos, destacando la incorporación de la mujer en las décadas de 1980 y 1990. Hoy conviven agrupaciones masculinas, femeninas y mixtas. Se estima que Castilla y León alberga actualmente entre 20 y 30 tunas activas, incluyendo las formadas por antiguos miembros, conocidas como cuarentunas, que mantienen vivo este legado cultural.

Su indumentaria, de inspiración histórica, recrea la estética de los siglos de Oro. Elementos como la capa de estudiante, adornada con cintas y escudos, o la beca que identifica la facultad de procedencia, son señas de identidad inconfundibles. En el plano musical, estas agrupaciones se caracterizan por el uso de instrumentos de cuerda pulsada, principalmente la bandurria, el laúd y la guitarra española.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario