
La Familia Real británica ha reaparecido en uno de los días más importantes del año, marcado por un momento complicado para la institución. Como cada segundo lunes de marzo, los Windsor celebran el Día de la Commonwealth con un servicio religioso que tiene lugar en la Abadía de Westminster, y al que acuden los miembros de la Familia Real. Un servicio que conmemora el espíritu de la Commonwealth y de los 56 países unidos por una historia y valores con el Reino Unido.

Una edición que ha venido marcada por la detención y liberación del expríncipe Andrés por un posible caso de mala conducta en un cargo público, dentro del marco de su relación amistosa con Jeffrey Epstein, así como el posible veto a las princesas Eugenia y Beatriz de York en Royal Ascot. La edición de este año ha estado marcada por la ausencia de Eduardo y Sophie, duques de Edimburgo, que suelen ser fijos en esta celebración pero que se encuentran en Cortina d'Ampezzo para apoyar a la delegación británica en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2026, de la que el príncipe Eduardo es patrocinador de la Asociación Paralímpica Británica.
Además de los 1.800 invitados, han estado los reyes Carlos III y Camila, los príncipes Guillermo y Kate, la princesa real Ana y su marido el vicealmirante sir Tim Laurence y los duques de Gloucester. Este año la temática central ha sido la "colaboración como la fuerza que define la Commonwealth moderna".

Para esta ocasión, Kate Middleton ha vuelto a apostar por el color azul, con un vestido tipo abrigo cruzado de Catherine Walker, de largo midi, con doble botonadura forrada y plisados en la falda. Lo ha complementado con una pamela con velo de red cubriendo el ala y lazo lateral, un clutch de Strathberry y zapatos de tacón de Gianvito Rossi. Como joyas, ha vuelto a lucir los pendientes largos con diamantes y perla de Baréin, que pertenecieron a la reina Isabel II, así como un collar de cinco vueltas con perlas de imitación, baño de rodio y broche con cristales de Swarovski de Susan Caplan.
Por su parte, la reina Camila ha optado por el color rojo y la princesa real Ana, por el verde. Una celebración donde también ha acudido el príncipe Alberto de Mónaco y la ex 'Spice Girl' Geri Halliwell.

