
Ana Rosa Fernández, la exmujer Cándido Conde-Pumpido, con quien se casó en 2014 y tuvo dos hijos, ha roto su silencio días después de la sonada detención del abogado, acusado de haber participado, presuntamente, en una agresión sexual en grupo a una joven brasileña en su chalet del distrito madrileño de San Blas.
Después de varias horas en el calabozo, la juez puso en libertad a Cándido este domingo al no dar credibilidad al testimonio de la joven, que en su denuncia argumentó que el abogado y dos amigos la habrían forzado a realizar determinadas prácticas sexuales no consentidas tras acudir al domicilio del ex de Lara Dibildos. El abogado, que ya ha entregado en el juzgado la grabación de las cámaras de seguridad de su casa, ha anunciado que tomará medidas legales por denuncia falsa.
Una situación muy delicada no solo para el abogado, sino también para su entorno, entre los que se encuentra la que fuera su esposa Ana Rosa Fernández, que teme que este escándalo pueda salpicar a los dos hijos que tienen en común. En unas declaraciones en exclusiva para el programa Y ahora Sonsoles, la expareja del abogado confiesa estar preocupada y asustada: "Para mí es importantísimo que mis hijos y yo estemos seguros".
Cándido y Ana Rosa vivieron un corto matrimonio pero un duro divorcio. De hecho, todavía tienen pendiente un contencioso penal que nada tiene que ver con lo económico pero sí pertenece al ámbito familiar: "Sigo en un procedimiento penal con Cándido. A mí todavía me queda mucho. No es económico".
Según él mismo cuenta a su entorno, este es el motivo por el que lleva meses sin ver a sus hijos. Ahora Fernández quiere desvincularse por completo del hombre con el que compartió unos años de su vida y trata de proteger a sus hijos.



