
Después de meses de trabajo, Gabriela Guillén ha cumplido uno de sus sueños con la inauguración de su propio centro de belleza, en el barrio de Salamanca de Madrid y a cuya inauguración no han faltado amigos como José Luis López 'El Turronero', Raquel Arias, Raúl Castillo o Arantxa de Benito.
Gabriela ha dejado claro que nadie -y mucho menos Bertín Osborne, que no estaba invitado ni le ha llamado para desearle suerte- le ha ayudado económicamente para la puesta en marcha de este proyecto profesional.
En palabras de Gabriela, este nuevo centro, en el que ha puesto todo su esfuerzo e ilusiones, "es un concepto como un spa, un espacio multi-espacio. La parte de arriba es peluquería, pero estamos también en colaboración fusionando las dos profesiones. En la parte estética, tengo una socia y aunque ya tuve algunos negocios, este es el primero en el ámbito de la belleza".

Para zanjar las especulaciones sobre si Bertín podría estar detrás de su negocio con algún tipo de ayuda económica, Gabriela ha afirmado que "Yo no necesité nunca que nadie me apoye económicamente. Yo vine aquí con una mano delante y otra detrás y estuve trabajando, salí de mi casa a los 15 años. Con lo cual todo lo que yo tengo lo he logrado por mis méritos. Siempre he trabajado y tengo mi vida laboral si queréis verlo, y ahora me tuve que endeudar para tener un negocio". Asimismo, aunque su relación con Bertín continúa siendo distante, las puertas de su centro de belleza están abiertas para él si quiere hacer algún tipo de tratamiento.
Un día muy especial para Gabriela ya que a la emoción por su vuelta al trabajo tras su maternidad poniendo en marcha su propio negocio se une el tener que separarse de su bebé, que está a punto de cumplir 10 meses: "Yo no puedo quedarme en casa con los brazos cruzados. Tengo que trabajar por mi hijo" ha explicado, confesando que aunque lo que más le está costando es "alejarme ahora mismo de mi hijo", "lo hago por su bien y por nuestro bien".
Sí ha confirmado que el artista "ha conocido" al niño "por fotos" revelando que le gustaría que padre e hijo pudiesen verse cara a cara en algún momento: "Mira, a mí me hubiera gustado que no hubiera pasado nada de esto. Que desde un principio hubiera sido todo más cordial y todo entre nosotros, que no hubiera sido tan público. Pero bueno, las cosas se dieron así y son como son. Y yo no puedo, solamente tengo que esperar a que suceda y si no sucede, pues bueno".
Gabriela se ha desmarcado de los rumores de que Bertín estaría ilusionado con una joven masajista de Marbella llamada Aída: "No es de mi incumbencia la verdad. No sé si que haga su vida o no haga, pues realmente me da igual".