
Lo que durante años se entendió como una serie de fricciones familiares, ha estallado este 19 de enero de 2026 en una declaración pública que marca un punto de no retorno. Brooklyn Peltz Beckham, el primogénito del exfutbolista David Beckham y la diseñadora Victoria Beckham, ha utilizado sus canales oficiales para lanzar un durísimo comunicado de seis páginas en el que confirma el cese total de la relación con sus padres y los acusa de manipulación, control excesivo y de intentar boicotear su matrimonio con Nicola Peltz.
A sus 26 años, Brooklyn ha decidido romper el silencio que mantenía desde su boda en 2022. En sus declaraciones, el joven chef y fotógrafo fue tajante al afirmar que no busca una reconciliación y que su alejamiento responde a la necesidad de defender sus propios intereses por primera vez en su vida. Según el texto, la decisión es el resultado de años de una ansiedad abrumadora provocada por el estricto control que sus padres ejercían sobre su imagen y sus decisiones personales, asegurando que su salud mental ha mejorado drásticamente desde que cortó vínculos con el entorno de los Beckham. "Durante años he guardado silencio e hice todo lo posible por mantener estos asuntos en privado. Lamentablemente, mis padres y su equipo han seguido recurriendo a la prensa, dejándome sin otra opción que hablar por mí mismo y decir la verdad sobre solo algunas de las mentiras que se han publicado", reza el texto, que continúa: "No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida".
El comunicado arroja luz sobre incidentes específicos que hasta ahora solo eran especulaciones de la prensa. Entre las acusaciones más graves, Brooklyn señala que sus padres intentaron socavar su relación con Nicola Peltz desde antes del enlace. Reveló que, semanas antes de la boda, David y Victoria lo presionaron para que firmara un documento donde cedía los derechos de explotación de su nombre, un movimiento legal que afectaría su futuro financiero y el de su descendencia: "Durante toda mi vida, mis padres han controlado las narrativas en la prensa sobre nuestra familia. Las publicaciones performativas en redes sociales, los eventos familiares y las relaciones falsas han sido parte integral de la vida en la que nací. Recientemente, he visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar para difundir innumerables mentiras en los medios, generalmente a costa de personas inocentes, para preservar su propia fachada. Pero creo que la verdad siempre sale a la luz".
Asimismo, confirmó las tensiones ocurridas durante la ceremonia en Florida, describiendo como un momento humillante el hecho de que su madre tomara un protagonismo excesivo en momentos planeados exclusivamente para la pareja. Relató también un episodio reciente, ocurrido en mayo de 2025 durante el 50 cumpleaños de David, donde el exfutbolista supuestamente se negó a recibirlo si acudía acompañado de su esposa, una condición que Brooklyn calificó como una falta de respeto inaceptable hacia su nueva familia.
Uno de los puntos más críticos del texto es la denuncia sobre la naturaleza de la vida pública del clan. Brooklyn afirma que creció en una realidad donde la marca comercial de la familia era la prioridad absoluta, sugiriendo que el afecto se medía en función de la presencia en redes sociales y la disposición para posar en narrativas controladas. Incluso reveló que la relación con sus hermanos se ha visto fracturada debido a presiones externas, lo que ha llevado a que actualmente toda comunicación con sus padres deba realizarse exclusivamente a través de equipos legales: "Mis padres me han controlado la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora. Por primera vez desde que me alejé de ellos, esa ansiedad ha desaparecido. Me despierto cada mañana agradecido por la vida que elegí y he encontrado paz y alivio. Mi esposa y yo no queremos una vida condicionada por la imagen, la prensa ni la manipulación. Todos queremos paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia".
El comunicado cierra con una declaración de intenciones clara. Brooklyn y Nicola, quienes renovaron sus votos en agosto de 2025 para desvincular su unión de los conflictos familiares, buscan ahora una vida alejada del escrutinio mediático que define a su apellido paterno. Mientras tanto, el entorno de David y Victoria Beckham ha mantenido un silencio sepulcral, aunque fuentes cercanas a la pareja aseguran que el matrimonio se encuentra devastado por la decisión de su hijo de hacer públicos los conflictos privados de la familia.



