
A los cuarenta y un años la cantante Tamara lleva dos y medio separada de su marido, con quien tuvo cuatro hijos, que viven con ella. Ahora, en Sevilla, su tierra de nacimiento, después de haber residido mucho tiempo en Barcelona.
Toda vez que su matrimonio con el empresario canario Daniel Roque ya no tenía solución, Tamara dio un giro radical a su vida. Cambió, aparte de su traslado, a su mánager, canceló la oficina desde la que se ventilaban sus contratos y con el pensamiento puesto en su futuro se ha tomado las cosas con serenidad. Dice que se encuentra en paz consigo misma. La ruptura matrimonial no supuso en un principio alejarse del todo del que fue su esposo. Transigió, por motivos económicos, a que él siguiera viviendo bajo el mismo techo. Ahora, Tamara ha reflexionado. Es aún joven, puede enamorarse en cualquier momento de nuevo, por eso ha confesado esto: "Lo que tenga que venir, vendrá, pero yo no lo busco". A su ex le desea lo mejor, sin odio: "Me encantaría que encontrara a una mujer que lo amara tanto como yo lo quise en su momento".
Desde la infancia
Tamara Macarena Valcárcel Serrano nació en Sevilla en 1984. Su vida está ligada desde muy jovencita a la canción. Nieta del cantaor Rafael Farina. Ya con once años aparecía en televisión disfrazada de Pocahontas en el programa Menudas Estrellas. Con catorce, se estrenaba con su primer disco. Sorprendió después con un álbum de boleros. Su carrera fue ascendente, con su importante voz y un estilo ecléctico que combina baladas con otros géneros, prevaleciendo siempre lo romántico. Bien con repertorio propio o a base de versiones de artistas consagrados como Roberto Carlos, del que grabó algunos éxitos, como "La distancia" y "Lady Laura".
Las ingentes cantidades de discos vendidos sitúan a Tamara como una de las intérpretes más comerciales, con proyección internacional en Hispanoamérica.
De sus canciones más recientes destaca la titulada "Este amor no me interesa", que refleja en su letra la realidad en la que ha vivido.


