
Álvaro de Marichalar al foco mediática tras sus controvertidas declaraciones sobre la monarquía. Después del incidente vivido en el plató de Sonsoles Ónega, donde se le cortó el micrófono por sus críticas a la reina Letizia, han trascendido detalles sobre su vida privada en su residencia del barrio de Salamanca, donde supuestamente recibiría a las visitas alumbrado únicamente con velas y sin calefacción.
Lejos de amedrentarse por las informaciones que apuntan a problemas económicos, Marichalar explicó en el programa Fiesta que su austeridad responde a una filosofía vital y no a la escasez. Según ha relatado, prefiere evitar las comodidades modernas para no aburguesarse y vivir en la verdad, calificando de "nuevos ricos" y "acobardados" a quienes dependen de la calefacción.
En su intervención, desmintió el uso de velas por falta de electricidad, asegurando que dispone de luz pero prefiere mantenerla tenue por ahorro, sentenciando que derrochar es el mal. Para el hermano de Jaime de Marichalar, lo fundamental en la existencia "es ser, no tener", mostrándose indiferente ante las opiniones ajenas sobre su particular estilo de vida.
No perdió la ocasión para reiterar sus críticas hacia la esposa de Felipe VI y hacia Iñaki Urdangarin a raíz de sus memorias. Marichalar sostiene que cualquier persona vinculada a la Casa Real por matrimonio debe mantener una discreción absoluta y permanecer callada "toda la vida", insistiendo en que la consorte no tiene legitimidad constitucional para opinar.

