
La caótica vida de Kanye West (ahora conocido como Ye) suma un nuevo y extravagante capítulo judicial. Su actual esposa, Bianca Censori, ha sido llamada a testificar en el juicio que enfrenta al rapero contra un antiguo empleado, Tony Saxon, por la accidentada reforma de su mansión en Malibú. El proceso, cuya vista está fijada para este próximo 21 de febrero de 2026, podría obligar a Censori a revelar detalles íntimos sobre la gestión y los delirios arquitectónicos del músico.
Un "refugio antiaéreo" para huir de los Kardashian
La demanda de Tony Saxon, quien ejerció como gerente de proyecto y vigilante durante día y noche, describe un proyecto aterrador. Tras su divorcio de Kim Kardashian en 2021, West pretendía convertir su propiedad de Malibú en una especie de "Batcueva" o búnker de 1910. El objetivo era alcanzar un hermetismo total para refugiarse de la influencia mediática de su exfamilia política y de figuras como "los Clinton".
Sin embargo, las peticiones de West eran, según el testimonio de Saxon, no solo ilegales sino profundamente peligrosas. El rapero pretendía eliminar cualquier ventana o puerta, para dejar la estructura convertida en un bloque macizo de cemento.
En su rechazo a "la esclavitud" de las comodidades modernas, Ye exigió retirar toda la instalación eléctrica convencional para depender únicamente de velas y grandes generadores internos, una medida que el arquitecto denunció por el altísimo riesgo de incendio que conllevaba.
El delirio arquitectónico llegaba al punto de prohibir la existencia de neveras para evitar el almacenamiento de comida y la surrealista exigencia de demoler las escaleras de la mansión para ser sustituidas íntegramente por toboganes.
Condiciones infrahumanas y amenazas
Saxon alega en la demanda que se vio obligado a trabajar 16 horas diarias, durmiendo en el suelo de la construcción y usando su propio abrigo como manta.
Cuando el arquitecto se negó a cumplir con las exigencias de Ye por miedo a provocar un incendio o violar las normativas municipales, la respuesta del rapero fue tajante: "Si no haces lo que te digo, no volverás a trabajar para mí. Serás mi enemigo y solo podrás verme por televisión".
El exempleado, que afirma haber recibido únicamente un pago de 20.000 dólares de una deuda mucho mayor, demanda ahora el pago de sus honorarios y denuncia violaciones del código laboral.
El papel de Bianca Censori
Aunque Ye ha negado todas las acusaciones alegando que Saxon trabajó sin su consentimiento, la defensa del empleado ha solicitado la comparecencia de Bianca Censori. Se espera que la arquitecta y esposa de West aclare qué sabía sobre estas órdenes y si estuvo presente durante las discusiones sobre la seguridad de la vivienda.
De confirmarse su testimonio, Bianca pasaría de ser la acompañante silenciosa de West en los desfiles de moda a una testigo clave en un tribunal que decidirá si las excentricidades de su marido cruzaron la línea de la legalidad laboral.

