
La familia de influencers de España regresa con una quinta temporada que promete ser la más intensa hasta la fecha. El tráiler oficial de Pombo ha dejado a los seguidores en shock con revelaciones que podrían cambiar la estructura del clan para siempre.
"Cada vez decimos: 'No, hasta aquí, ya no tenemos nada más que contar'. Y mira, ¡siempre hay cositas!", adelanta María en la intro. Detrás de los focos, los shootings de ensueño y esa impecable vida de influencers que inunda las redes, la quinta temporada llega para recordarnos que incluso en las familias más idílicas existen las sombras. Este nuevo test de realidad nos sumerge en el frenético ritmo de su trabajo, pero también en la crudeza de su vida familiar: un cóctel explosivo donde los momentos de risa y complicidad se entrelazan con el llanto, la tensión y fuertes discusiones. En esta entrega, los egos y las equivocaciones pasan factura, provocando peleas que ponen a prueba la unión del clan, mientras que el protagonismo se reparte entre noticias que cambian la vida: desde la incertidumbre de un test de paternidad que podría reescribir su historia, hasta la ilusión de un positivo en un embarazo que promete traer una nueva luz en medio de la tormenta.
La prueba de paternidad
El momento más impactante del avance ocurre cuando se plantea abiertamente el secreto mejor guardado. María lanza la bomba: "Le ha confirmado que Gabriela es hija de Papín". Ante la magnitud de la noticia, las hermanas no se quedan de brazos cruzados y Marta propone una solución definitiva: "Se me acaba de ocurrir una idea súper loquísima: una prueba de paternidad".
"Nunca pensé que llegaría este momento", comenta Gabriela con papín en la puerta de la clínica.
Por su parte, Víctor Pombo (Papín) muestra su lado más vulnerable y sincero al confesar ante las cámaras: "Yo no he sido precisamente un marido ejemplar", dejando la puerta abierta a cualquier posibilidad antes de conocer el resultado del test.
Lucía y Álvaro: el camino hacia la paternidad
Tras mucho tiempo evitando el tema, Lucía y Álvaro dan un paso al frente. Álvaro se muestra tajante y entregado a la causa: "Yo estoy dispuesto a hacer todo lo necesario para conseguir tener un hijo".
Conflictos y tensiones: "A mí me parece que estás siendo egoísta"
La familia tiene tanta confianza que los enfados salen a relucir con naturalidad. Marta y Zama tienen un momento de tensión durante una cena familiar pese a estar más unidos que nunca, los rifirafes con Lucía, también se muestran y Marta explota contra él: "Zama, ¡ya está bien!". Frases como: "A mí me parece que estás siendo egoísta" hacen que en otro momento de alta tensión, Marta deje clara su postura ante las críticas familiares: "Yo no soy sumisa".
Papín también llega a su límite, mostrándose frustrado con la constante presencia de las cámaras y los dramas familiares: "Me cago en la puta de verdad con la historia esta, ¡coño!".



