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Guerra total en el clan Flores-Matamoros: Carlo Costanzia niega la agresión en el coche y demanda a su primo

El hijo de Mar Flores arremete en '¡De viernes!' contra sus parientes, tachando de embustera a Laura y señalando a Diego de lucrarse a su costa.

El hijo de Mar Flores arremete en '¡De viernes!' contra sus parientes, tachando de embustera a Laura y señalando a Diego de lucrarse a su costa.
Carlo Costanzia | Telecinco

El plató de ¡De viernes! se convirtió anoche en el escenario de un nuevo y crudo capítulo en la fracturada historia de la familia Matamoros y Flores. Carlo Costanzia decidió romper su silencio sobre el reciente y explosivo enfrentamiento con sus primos, Laura y Diego Matamoros. Lo que comenzó como una entrevista sobre su vida personal derivó rápidamente en un cruce de acusaciones que evidencia una brecha familiar que parece, a día de hoy, insalvable. El hijo de Mar Flores no se guardó nada y cargó con dureza contra quienes considera que han aprovechado sus momentos más bajos para lucrarse o ganar relevancia mediática a su costa.

La tensión alcanzó su punto álgido cuando se abordó el supuesto encuentro violento en un coche, un episodio que Laura Matamoros había descrito previamente como una situación de coacción. Carlo, con la mirada fija y un tono gélido, negó rotundamente la versión de su prima: "En ningún momento tuve una actitud violenta, en ningún momento levanté la voz ni di ningún guantazo en el coche como se ha querido insinuar". El invitado calificó el relato de Laura como una manipulación de la realidad, asegurando que se trató de una conversación privada y necesaria debido a las constantes filtraciones. "Laura, en su gran mayoría de cosas sobre nuestra discusión, miente profundamente. Lanzó la piedra y luego quiso quitar la mano aquí en el plató, pero el daño ya estaba hecho", sentenció con amargura.

A lo largo de la conversación, Costanzia insistió en que el origen del conflicto no es solo una diferencia de opiniones, sino una traición a la intimidad familiar. Para el joven, el hecho de que sus primos hayan hecho públicos detalles de sus conversaciones privadas o de su situación personal es algo imperdonable. "Lo que más me duele es que se use mi nombre para rellenar minutos de televisión. Si de verdad estuvieran preocupados por mí, como dicen, me habrían levantado el teléfono en lugar de pedir presupuesto para una entrevista", denunció Carlo. Fue especialmente crítico con Diego Matamoros, a quien acusó de ser el "pirómano" de esta historia: "Diego siempre ha jugado a ser el portavoz de una familia en la que nunca ha estado presente de verdad. No puedes decir que me quieres y luego disparar a matar en cuanto se enciende un foco rojo".

Sobre la supuesta amenaza de airear secretos familiares de "malos tratos" para silenciar a Laura, Carlo fue tajante al desmentirlo, aunque reconoció que la tensión verbal fue elevada. "Como estábamos hablando de episodios de maltrato por lo que ella decía de mis padres, yo solo le recordé que, al igual que ella pudo vivir situaciones en su casa, yo las viví en la mía con respecto a sus padres. Pero jamás la he amenazado con contarlo", aclaró. Para el invitado, la acusación de haberla intimidado es una línea roja que no piensa pasar por alto: "No voy a permitir que se me tache de violento o mafioso. Si yo quisiera contar esas cosas, que no lo voy a hacer nunca, ya me habría sentado aquí hace tiempo a cobrarlas".

La entrevista también sirvió para confirmar que Carlo ha decidido emprender acciones legales, aunque con matices dictados por la presión de su entorno. "Las acciones judiciales frente a Diego Matamoros ya están tomadas. Contra Laura no he querido porque mi familia me ha presionado para que no la demande, y porque creo que con ella, en algún momento, se podrá dialogar", confesó. Sin embargo, el distanciamiento parece definitivo, revelando incluso detalles que evidencian la nula relación actual: "Llevamos distanciados mucho más tiempo del que la gente cree. No conozco a su segundo hijo y al mayor solo le he visto dos veces en seis años".

Hacia el final de la intervención, Costanzia reflexionó sobre el peso de los apellidos y el dolor que este conflicto causa a su madre, Mar Flores, quien según él le pidió que no se sentara en el programa. "Mi madre no quiere que nadie esté aquí, ni yo ni ella. Sufre porque es su sangre, pero ella sabe perfectamente quién es quién en esta historia", concluyó.

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