
Con motivo del próximo centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart, la Fundación Casa de Alba inaugura este miércoles, con la presencia de Felipe VI, una completa exposición conmemorativa en el palacio de las Dueñas de Sevilla. La muestra, que tiene como comisarias a Eugenia Martínez de Irujo y Cristina Carrillo de Albornoz, agrupa cerca de 200 piezas que ilustran la vida de la fallecida aristócrata, entre las que destacan vestidos de alta costura, valiosas obras de arte y correspondencia privada.
Esta recopilación, que se podrá visitar en la emblemática residencia andaluza desde el 5 de marzo hasta el 31 de agosto de 2026, ha servido de pretexto para propiciar el reencuentro público de los hijos de la duquesa de Alba. En este solemne homenaje a su madre, está prevista la asistencia de Carlos, actual duque de Alba, Alfonso, Jacobo, Cayetano y Eugenia, quienes llevaban años sin coincidir en un acto de estas características debido a diversas tensiones familiares.
Momentos antes del inicio del evento presidido por el monarca, la duquesa de Montoro compartió con la prensa sus impresiones sobre este recorrido por las múltiples facetas de una de las mujeres más influyentes de la historia reciente de nuestro país. "Hemos intentado que representase su esencia, sus recuerdos, y sobre todo que fuera en Sevilla, que fuera en esta casa", ha explicado visiblemente emocionada respecto a la elección de la capital hispalense para albergar la colección.
La hija menor de doña Cayetana subrayó que se trata de un merecido reconocimiento tras tres años de intensa investigación documental que abarcan tanto la infancia como la edad adulta de la aristócrata. Entre los grandes atractivos, ha querido resaltar un hecho inédito para los amantes del arte: "Por primera vez van a estar los dos Zuluagas juntos, porque está el de Madrid, que nunca se ha traído aquí, y estará el que está aquí en Sevilla". Este hito, según detalló, subraya la inmensa riqueza patrimonial que atesora la familia.
La ardua labor de selección ha implicado revisar infinidad de materiales, desde antiguos álbumes de fotografías hasta trajes de alta costura o vestidos de corto, fiel reflejo de su profundo arraigo por el flamenco y el mundo ecuestre. "Ha sido una labor complicada, sobre todo porque no puedes poner todo, sino la selección", ha asegurado la comisaria, dejando entrever que la Casa de Alba aún conserva numerosos tesoros ocultos al gran público.
Asimismo, ha aclarado que este tributo es una iniciativa independiente pero que se complementa a la perfección con las conferencias paralelas organizadas por Cayetano Martínez de Irujo. Sobre la notable ausencia de su hermano Fernando en la cita inaugural, la noble le ha restado importancia puntualizando que tenía un compromiso ineludible en su agenda. En representación de las nuevas generaciones, no faltará su hija Cayetana Rivera, de quien ha afirmado con orgullo que ha heredado de su abuela ese profundo apego por las tradiciones andaluzas y la ciudad del Guadalquivir.
