Menú

La hija de Verónica Forqué descubre cómo se suicidó la gran actriz

La artista se quitó la vida en diciembre de 2021 tras abandonar agotada las cocinas de MasterChef y después de regalar sus bienes.

La artista se quitó la vida en diciembre de 2021 tras abandonar agotada las cocinas de MasterChef y después de regalar sus bienes.
Cordon Press

El 13 de diciembre de 2021 desaparecía la actriz Verónica Forqué en trágicas circunstancias. Se quitó la vida después de un proceso depresivo que no pudo vencer, pese a la ayuda constante que le prestaba su hija María. Ahora, esta acaba de publicar un libro donde refleja la vida de su madre, No soy Verónica Forqué, donde revela cómo se suicidó. Acababa de cumplir sesenta y seis años.

"Era un pañuelo de seda, gris azulado, con flores azules y granates que se llevaron los forenses como un elemento de prueba, o por lo que fuera y nunca me devolvieron".

veronica-forque.jpg

La actriz se anudó el pañuelo al cuello atando el otro extremo en un radiador sobre el inodoro y se dejó caer. Así se fue tristemente de este mundo. Una suicida más que agregar a la cifra de alrededor de tres mil personas que deciden voluntariamente dejar de vivir.

María Iborra, su hija, deduce, tras leer los diarios de su madre, que ella lo tenía muy pensado. Días antes, sin explicación alguna, fue regalando parte de sus enseres y electrodomésticos a gente de su cercanía. Llevaba un tiempo triste. Sufrió mucho al morir su hermano en 2014, y lo mismo padecería cuatro años más tarde al fallecer su madre, quien fue una gran escritora especializada en literatura infantil, Carmen Vázquez Vigo.

Las depresiones que la acosaban en los últimos tiempos, es probable que estuvieran relacionadas con su profesión: Verónica Forqué atravesaba temporadas sin trabajo. Los años pasan factura, sobre todo, a las actrices; hay menos papeles para ellas cuando se acerca la senectud. Lo contrario que sucedía en sus años jóvenes, cuando era una de las más asiduas protagonistas del cine de comedia y en series de televisión. Rodaba películas y series constantemente. Vocación que desde temprana edad alimentó, quizás por ser hija de uno de los más prestigiosos directores cinematográficos, José María Forqué.

kika-veronica-forque.jpg

Verónica contaba en una de las muchas entrevistas que concedió lo que sigue: "Mi madre me tuvo a sus treinta y cuatro años, edad bastante avanzada para serlo. Había sufrido dos abortos naturales". Su madre se suicidó, antecedente que pudo atravesar la mente de Verónica cuando hizo lo mismo tres años después. Aquel suceso ella lo contaba así: "Me encontré con una bolsa de Ikea y en su interior las cenizas y los añicos de su urna funeraria. Cuando regresaba del tanatorio, la urna se rompió y lo que no podía imaginarme es que al introducir las cenizas, no todas quedaban en la urna introducida en aquella bolsa".

Sobre Carmen Vázquez Vigo, su madre, Verónica pensaba "que era un ángel, pero también tenía dentro un demonio. Había en ella una inclinación hacia lo oscuro, lo inquietante".

Verónica Forqué estudiaba en el Liceo Italiano y a los quince años fue expulsada a causa de sus actividades políticas, cuando formaba parte de un grupo antifranquista. De sus padres no podía decirse que tuvieran la misma ideología. Pertenecía a una familia de derechas, católica, de vida acomodada. Pero Verónica, como ocurrió en otras parecidas, tenía un carácter rebelde en su juventud, que el tiempo fue poco a poco aplacando.

Imaginamos que tuvo algunos novios, aunque solo conocimos el que tuvo en el verano de 1980, el actor catalán Joaquín Kremel. Un año más tarde, en 1981, entabló una íntima amistad con quien sería su compañero a lo largo de treinta años: el director y guionista cinematográfico Manuel Iborra. Fueron padres de María Clara, la biógrafa ahora de su madre. En uno de los diarios de Verónica había escrito cómo lo conoció. Era el 5 de enero de 1982 y ella ya había puesto su mirada en él en una fiesta. Soñó que él la llamaría por teléfono. Y acertó. Quedaron para verse y aunque a partir de entonces mantuvieron una relación a distancia, nunca dejaron de quererse.

veronica-forque-manuel-iborra.jpg
Verónica Forqué y Manuel Iborra

La notoriedad que adquirió en el mundo cinematográfico, recompensada con cuatro Premios Goya, la elevó a lo más alto en el cine de comedia singularmente, aunque por su carácter y talento asimismo podía demostrar su temperamento dramático. Pero debía haber algo dentro de ella que le impedía ser feliz.

Quizás su deseo de maternidad originó en ella un desasosiego, pues tras dar a luz a María es posible que se obsesionara con quedarse otra vez embarazada, y no lo consiguió. Su hija fue consciente en la última etapa de su madre de esa infelicidad constante, reflejada en su deseo de morirse, sin admitir ayuda alguna para superar sus depresiones.

Hubo un intento de Verónica por quitarse la vida en el otoño de 2021. Su hija la llevó a un hospital, se recuperó, hubo una propuesta para internarla en un psiquiátrico, pero el especialista que la trataba diagnosticó que era mejor tenerla vigilada las veinticuatro horas del día por una enfermera o persona de su confianza.

Aquel 2021 sería el de su despedida como actriz, en un escenario y en el cine, aunque esa última película, Espejo, espejo se estrenó cuando ella ya había fallecido. Y para televisión, A mil kilómetros de la Navidad, de la factoría Netflix.

Teniendo en cuenta esos rodajes finales de su brillante carrera, aunque ya como decíamos no era la protagonista del pasado, no puede decirse que Verónica Forqué estuviera acabada. Ella sí lo creía, poseída por una depresión que su hija siguió paso a paso. Que ya desde hacía siete años no tuviera relación íntima con ningún hombre, tras separarse en 2014 de Manuel Iborra, puede que influyera en su soledad no buscada. Se fue despojando poco a poco de sus recuerdos más queridos, premios, recortes de prensa, que tiraba a la basura.

Bien por propia decisión o por consejo de su hija, Verónica aceptó la invitación de la productora de MasterChef Celebrity para intervenir como cocinera en ese programa-concurso semanal donde sus presentadores se muestran a veces impertérritos en sus severas decisiones. Verónica Forqué no se sintió a gusto en ese papel. Dijo estar agotada y se fue de aquel espacio entre lágrimas. No aceptó aguantar hasta la semifinal. Y pocas semanas después, un día que su hija había dejado a una persona de confianza para cuidar de su madre, Menuka, en un descuido, Verónica Forqué optó por acabar con su estado anímico por los suelos quitándose la vida.

Temas

En Chic

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida