
El regreso de Dani Rovira a la televisión pública no ha tenido el impacto esperado en los despachos de Prado del Rey. El estreno de su nuevo formato, "Al margen de todo", aterrizó este jueves en el prime time de La 1 con una frialdad estadística que lo sitúa como la cuarta opción de la noche, viéndose superado incluso por la oferta de Cuatro. Pese a la intensa campaña de promoción y el arrastre de público que suele generar el humorista malagueño, el programa apenas logró convencer a una audiencia media de 765.000 espectadores, firmando una cuota de pantalla del 10,1%.
Las cifras publicadas hoy por las consultoras de audiencia sitúan al estreno en una posición delicada. Aunque el dato de share alcanza los dos dígitos, la realidad es que el formato no fue capaz de retener el buen colchón de público que le dejó David Broncano. "La Revuelta", emitida justo antes, lideró su franja con 1.337.000 espectadores y un 11,2%, lo que significa que casi la mitad de los televidentes que estaban sintonizando La 1 cambiaron de canal o apagaron el televisor en cuanto apareció Rovira en pantalla.
La competencia fue feroz y no dejó margen de error para la nueva apuesta de RTVE. En Telecinco, la gala de "GH Dúo" marcó su máximo de temporada con un sólido 14,9% y 865.000 espectadores, aprovechando su larga duración para liderar el global de la noche. Por su parte, Antena 3 mantuvo su hegemonía en ficción con "Perdiendo el juicio", que registró un 12,1% de cuota y rozó el millón de seguidores (958.000).
El dato más preocupante para la cadena pública, no obstante, llega desde la competencia directa con las cadenas secundarias. El programa de Iker Jiménez, "Horizonte", logró imponerse en Cuatro con un 10,8% y 780.000 espectadores, superando en siete décimas y 15.000 personas al estreno de Rovira. Este adelantamiento por parte de una cadena menor evidencia que el tono de "Al margen de todo" no terminó de cuajar en una noche donde el público prefirió el reality o el análisis de actualidad.
Desde el punto de vista del rendimiento del canal, el estreno apenas mejora en tres décimas los datos que venía cosechando el cine de la semana anterior en ese mismo horario. La fragmentación de la audiencia y la fortaleza de los formatos ya asentados han dejado al late show de Dani Rovira en una zona de sombra. Los próximos programas serán cruciales para determinar si se trata de un arranque tibio fruto de una noche competitiva o si, por el contrario, el formato necesita una reestructuración profunda para conectar con un público que, de momento, le ha dado la espalda.

