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¿Qué no se debe hacer justo después de comer?

Después de comer se sale a andar o se echa la siesta, pero habría que posponerlo. ¿Qué acciones son malas después de comer? ¿Por qué?

Después de comer se sale a andar o se echa la siesta, pero habría que posponerlo. ¿Qué acciones son malas después de comer? ¿Por qué?
food, meal, restaurant | Unsplash/Louis Hansel

Comer es un hábito que se realiza diariamente en varios momentos, pero al medio día se suele tener más tiempo y muchas personas aprovechan ese rato para descansar o hacer algo de ejercicio. Estas costumbres se han extendido con el paso de los años en la población y, aunque algunas se realizan de forma inconsciente, no siempre son convenientes para mantener el bienestar. De hecho, si bien al principio parecen inofensivas, con el paso del tiempo pueden influir en la aparición de incómodos síntomas o problemas de salud.

Pero, si uno se para a pensar en ello hay que tener en cuenta que, tras una comida, más o menos copiosa, el estómago se convierte en el capo del organismo. Mutado en centro de atención absoluto, demanda al resto de órganos que se pongan a trabajar para él más que nunca. El corazón manda la mayor parte de la sangre al estómago para acelerar la digestión, los pulmones también hacen un esfuerzo y el hígado, páncreas, riñones o vesícula se ponen en marcha. Vuela la bilis y fluyen los jugos gástricos a voluntad, convirtiendo el estómago en una gran caldera donde convertir el bolo alimenticio recién ingerido en quimo. De ahí pasará a los intestinos y a absorberse en mayor o menor medida, y es así precisamente donde se puede torpedear la digestión con pequeños gestos cotidianos.

No obstante, el tiempo que se espere entre comer y realizar cualquier actividad dependerá de la cantidad de comida que se ha ingerido, obviamente, no será lo mismo darse un atracón de cocido con sus tres vuelcos que terminar con una sencilla ensalada. Pero hay algunos hábitos menos conocidos que tampoco aconsejan los expertos, como lavarse los dientes justo después de comer. ¿Cuáles son los peores hábitos que se pueden realizar inmediatamente después de las comidas?

No solo después de comer sino que durante la comida también hay gestos que pueden ser perjudiciales, por ejemplo, la ingesta de líquidos durante la comida debe ser moderada. El motivo es que beber demasiado líquido, especialmente frío, puede diluir los jugos gástricos y ralentizar la digestión. Además, hay que evitar consumir bebidas con gas, ya que pueden provocar hinchazón y gases. Lo mismo ocurre con el alcohol, culpable de irritar la mucosa gástrica y de causar problemas digestivos.

Peores hábitos justo después de comer

  • Dormir

Es aconsejable no recostarse inmediatamente después de comer ya que puede ejercer presión sobre el abdomen y dificultar la digestión, lo que podría llevar a problemas como la acidez estomacal. El motivo es que, mientras se duerme, el cuerpo dirige la sangre hacia el sistema digestivo para facilitar la absorción de nutrientes, y dormir justo después de comer puede interferir con este proceso, causando sensación de pesadez y malestar.

Por ello, hay que tener en cuenta que echar una siesta o ir a dormir después de comer puede acarrear molestos síntomas a nivel digestivo. Aunque para muchos es un hábito relajante y necesario. Además, es importante destacar que, dado que el cuerpo está acostado, los jugos gástricos no cubren por completo los alimentos en el estómago y, por ende, no aprovecha de forma óptima los nutrientes. De acuerdo con los expertos, lo mejor en este caso es esperar tres horas para acostarse. Además, si se sufre de reflujo gástrico, una vez acostado, se puede intentar elevar la cabeza de la cama o insertar algún objeto entre el colchón y la base que sirva para este fin.

  • Fumar

Este hábito da igual cuándo se haga que siempre va a resultar perjudicial para la salud, pero después de comer puede ser aún más dañino. Esto es porque el tabaco afecta la absorción de nutrientes y puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas gastrointestinales como úlceras, alterar la función barrera intestinal y provocar cambios en el ritmo intestinal. Por todo ello, dejar de fumar es esencial para mejorar la salud del sistema digestivo y reducir los riesgos asociados.

  • Comer frutas

Algunos pueden pensar que las frutas son una alternativa saludable para complementar los platos principales del día. Son dulces, versátiles y parecen una buena opción para evitar comer los postres tradicionales, sin embargo, es más conveniente consumirlas con el estómago vacío, ya sea en ayunas o entre comidas. El motivo es que este alimento requiere de enzimas diferentes para digerirse bien y sus azúcares naturales necesitan más tiempo para ser absorbidos en su totalidad. Al comerlas momentos antes o después de una comida abundante, sus restos permanecen en el estómago por más tiempo y pueden provocar indigestión, gases y otras molestias.

  • Comer algo dulce

Después de comer muchas personas quieren comer algo dulce, ya sea un chocolate o un helado o un bollo, sin embargo, este hábito puede resultar peligroso para la salud, ya que podría ser un aviso del cuerpo de que algo no funciona bien. El motivo es que esa necesidad o ganas de comer algo dulce podría ser una señal de alerta de que la persona tiene alguna patología, como pueden ser la hipoglucemia, diabetes, altos niveles de ansiedad, falta de cromo, falta de descanso, depresión o estrés.

  • Bañarse

¿Cuántas veces han dicho que hay que esperar al menos 2 horas antes de bañarse después de comer? El miedo a sufrir un corte de digestión sale a la luz especialmente en los meses de verano cuando uno se pasa el día en la playa. La razón por la que se hace esta recomendación es porque después de comer el tracto gastrointestinal necesita más sangre para hacer correctamente la digestión. Entonces, si uno se baña nada más terminar de comer, el cuerpo llevaría esa sangre a la piel para hacer frente al cambio de temperatura, lo que puede interrumpir el proceso digestivo.

  • Tomar una ducha

Aunque darse una ducha puede resultar relajante y bueno para la salud circulatoria, no es conveniente hacerlo después de comer, ya que puede provocar debilitamiento en el sistema digestivo. El motivo es que esta aumenta el flujo sanguíneo hacia las manos y la parte inferior del cuerpo, por lo que disminuye la cantidad que debe ir hacia el estómago. Como consecuencia sus funciones se vuelven deficientes, lo que a su vez puede originar dolores, inflamación y pesadez. Por ello, lo más conveniente es esperar un tiempo prudente antes de ducharse ya que, al hacerlo justo después de comer, el cuerpo se enfría. Esto hace que se produzca un incremento del flujo sanguíneo y disminuya la cantidad de sangre alrededor del estómago, lo que puede causar trastornos en el proceso digestivo.

  • Ingerir agua fría

El consumo de agua fría durante y después de las comidas puede causar una mala digestión de los alimentos. Al parecer, causa la aglutinación de las comidas y, a su vez, dificulta el proceso de absorción de nutrientes y separación de los desechos.

  • Beber té

Se dice que el consumo de bebidas, como las infusiones o el té, pueden tener un efecto negativo en el cuerpo, a pesar de que es una bebida saludable, no se aconseja su ingesta con los platos principales del día. El motivo es que este alimento interfiere con la absorción del hierro, dado que contiene una sustancia llamada ácido tánico que se une con la proteína y este mineral. Como resultado, hay una disminución de hasta un 87% en la absorción de hierro, lo cual puede conducir a episodios crónicos de anemia. Este nutriente es esencial para la producción de glóbulos rojos en la sangre y su deficiencia conduce a síntomas como: Piel pálida, dolor en el pecho, uñas quebradizas, falta de apetito, manos y pies fríos o debilidad y cansancio extremo.

  • Caminar o correr

Es un error pensar que el ejercicio físico después de comer es bueno para perder peso y quemar más calorías. Si bien no se puede negar que correr o caminar es bastante saludable, su práctica después de ingerir un plato abundante puede causar indigestión y malestar estomacal. Por lo tanto, hay que esperar al menos, 30 minutos después de la comida y, de ser así, no debe superar los 10 minutos.

El motivo es que hacer ejercicio intenso inmediatamente después de comer puede aumentar la presión abdominal y provocar malestar y dificultar la digestión. Esto se debe a que la digestión de los alimentos requiere un flujo sanguíneo significativo hacia el sistema gastrointestinal, lo que puede competir con la necesidad de enviar sangre a los músculos durante el ejercicio. De esta forma, lo recomendable es esperar al menos dos o tres horas después de una comida antes de realizar actividades físicas intensas.

  • Usar ropa demasiado ajustada

Apretar el cinturón del pantalón o utilizar una prenda demasiado ajustada también podría causar problemas a nivel intestinal. ¿Alguna vez se ha tenido que desabotonar el pantalón después de alguna comida? Al hacerlo, los músculos del estómago se relajan y esto, además de hacer sentir más cómodo, contribuye a evitar el reflujo gástrico o la acidez.

Por ello, lo mejor es que, si se prevé una comida copiosa se evite llevar ropa ajustada., más que nada porque luego se sentirá cómo se oprime la tripa. Llevar el cinturón más apretado de lo normal, o utilizar ropa que parece una segunda piel, puede causar problemas intestinales.

  • Esperar un rato antes del cepillarse los dientes

Si bien cepillarse los dientes es importante para la salud bucal, hacerlo inmediatamente después de comer, especialmente si se han consumido alimentos ácidos, puede dañar el esmalte dental. Por ello, lo ideal es esperar al menos 30 minutos antes de proceder a la higiene dental.

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