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Katy Mikhailova

Siempre negativvva y la calva de Pedroche

La Nochevieja hace un tiempo que ha dejado de tener gracia a consecuencia de excentricidades innecesarias y vulgares.

La Nochevieja hace un tiempo que ha dejado de tener gracia a consecuencia de excentricidades innecesarias y vulgares.
Las campanadas de Pedroche | Antena 3

Les escribo desde Sierra Nevada, un dos de enero soleado, en el que las montañas se resisten a derretir su nieve, en parte gracias al sistema de la estación de esquí que "produce" la misma. Dicen que nuevo año, nueva vida. También que lo mejor es empezar el año del modo en el que nos gustaría vivir: así que pijama y a la cama. Antes, mis 12 uvas y evitar a toda costa participar de la polémica-Pedroche ("ya mañana me enteraré por la prensa e Instagram", me decía).

Pero salió calva. No daba crédito. El desnudo mutó del cuerpo a la cabeza. Tal cual. Luego la Vallecana y su "team" posaban con un lacito rojo cual alegato a la lucha contra el sida. Pero… qué diantres tiene que ver el sida con las 12 uvas? Manuel Piña (autor del vestido de la presentadora, una joya reciclada de los 90 que fue además presentada en la Pasarela Cibeles), según Josie, artífice de este estilismo, "el diseñador -que falleció a causa del sida- vivió una sensación parecida sumada al estigma social de la oleada VIH durante los 90", un estigma social que el experto de moda compara con la actual pandemia. En fin: pandemias bastante diferentes. Hay que buscarle un sentido a todo? … porque este tipo de acciones requieren de una aportación económica generosa para seguir investigando una cura más efectiva. Por ejemplo, Pedroche podría donar sus honorarios a tal causa, en vez del frívolo alegato que no genera más que titulares gracias a un absurdo disfraz y a una calva que no es más que la manifestación de la hipocresía de este sistema. Y es que ni siquiera la calva era auténtica.

Al mismo tiempo, y un año más, Igartiburu de rojo y de Caprile: qué original! Ironía aparte, nos volvió a dar una lección de que hay presentadoras con clase y luego clases de presentadoras. Y Anne es de lo primero. Por cierto, quién era el hombre que le acompañaba? Ustedes lo saben?

Con una hora menos en Canarias… Nieves Álvarez iba espectacular: el vivo ejemplo de cómo llevar transparencias y no perder elegancia. Y, bueno, hasta Paz Padilla estaba guapa. El mundo al revés. Por eso es mejor pijama y comerse las uvas desde la cama y con la radio puesta.

Pero retomando mi aventura de modas y modos en la nieve, el día anterior el empresario Javier Fal-Conde nos invitaba a una fiesta privada, donde el Moët-Chandon era el pan de cada hora, para presentar a un selecto grupo de amigos y conocidos el proyecto que promete devolverle el lujo a Sierra Nevada: Arttysur Lux Village, 15 exclusivas casas a la venta, de las cuales pudimos disfrutar por unas pocas horas de una de ellas. Un rincón (enorme rincón de 3 plantas, de 11 metros de altura) en el que el aroma a madera finlandesa será el último recuerdo que nos abandone de aquellas horas en las que pudimos imaginar que Sierra Nevada se impregnaba de glamour. Un glamour que predomina en Baqueira, y que sin embargo aquí en Granada se ha ido perdiendo con el paso de los años. Porque el esquí, como la moda, es cíclico en cuanto a las modas y modos (insisto). Fue el Rey Juan Carlos quien le dio un importante empujón a Sierra Nevada, y todo apunta a que, sin Rey mediante, y con covid incluido (pasaporte para entrar a cualquier bar o restaurante, doy fe de ello), Sierra Nevada vuelve a brillar.

No hay sol comparable al que tenemos aquí mientras esquiamos. Y el desembarco de hoteles de lujo como Hotel El Lodge (ski & spa), hermano pequeño del mítico Marbella Club, también es una excusa para conocer el espíritu Sierra Nevada, lujo y nieve. En El Lodge pasábamos cada almuerzo apres-ski, con unas vistas llenas de romanticismo y fantasía. Una terraza que, inundada por el blanco de la nieve de la estación, nos hacía saborear una temprana primavera. Entre caldos de ave con coñac y sorbos de cualquier champagne efervescente, con Feliciano López y Sandra Gago en la mesa de al lado (lo descubrí al intentar mandar una decena de fotos a mis amigos por AirDrop y detectar estos dos nombres, y no lo contaría siquiera si no fuera porque la prensa ya habló), y otros tantos anónimos que simplemente catalogamos como "gente guapa".

En cualquier caso, salvando el lujo de las emociones de saborear estas fechas con olor a nieve, la Nochevieja hace un tiempo que ha dejado de tener gracia, a consecuencia de excentricidades innecesarias y vulgares. Estos días todos hablarán de las Campa-Nadas y la estética de cada uno de los presentadores, para después justificar que vivimos en una era de profundidad, sostenibilidad y filosofía.

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