Menú

¿Para qué no se debe usar aloe vera?

El aloe vera es conocido por sus numerosos beneficios para la salud. Se puede ingerir o usar cosméticamente. Pero, ¿Tiene contraindicaciones?

El aloe vera es conocido por sus numerosos beneficios para la salud. Se puede ingerir o usar cosméticamente. Pero, ¿Tiene contraindicaciones?
aloe, aloe vera, hoja de aloe vera | Pixabay/CC/mozo190

El aloe vera cuenta con infinidad de beneficios para cuidar la salud del organismo, tanto por fuera como por dentro. De hecho, son múltiples los remedios caseros y trucos cosméticos que usan esta planta como ingrediente principal para mejorar una gran variedad de afecciones o mantener la piel en óptimas condiciones. Sin embargo no todo el mundo sabe cuáles son las contraindicaciones del aloe vera. Es evidente que el aloe vera ha sido usado desde tiempos antiguos por sus propiedades cicatrizantes, depurativas y antibióticas. Hay que recordar que el aloe vera contiene 19 de los 20 aminoácidos esenciales y una variedad de minerales como el calcio, hierro, potasio, zinc y magnesio. Además, es una fuente de fibra, ácidos grasos y 12 tipos diferentes de vitaminas. Por este motivo, el aloe vera no solo sea útil para la piel, sino también un suplemento alimenticio valioso.

Origen del aloe vera

El aloe vera es una planta originaria de África y perteneciente a la familia de las liliáceas, suele alcanzar entre dos y tres metros de altura. Sus flores suelen tener color rojizo, anaranjado o amarillento y tienen grandes y carnosas hojas lanceoladas con suaves espinas en sus bordes. Hay que saber también que el nombre genérico «aloe» proviene del término árabe «alloeh» y de su sinónimo hebreo «hallal», que significa "sustancia brillante y amarga".

Variedades de aloe vera

El género aloe pertenece a la familia de las asfodeláceas o liliáceas y es familia de plantas tan comunes como el ajo, la cebolla, el espárrago y el tulipán. Hay que destacar que existen unas 350 variedades o especies reconocidas del género aloe que crecen en zonas semiáridas de las regiones tropicales y subtropicales. Asimismo, casi todas cuenta con alguna propiedad terapéutica, y pueden ser desde plantas de unos 20 cm de altura hasta auténticos árboles con más de 20 metros.

Ante la confusión en torno a la denominación de las diferentes variedades, lo que hace que especies distintas de aloe sean conocidas como aloe vera hay que tener claro que sólo debe llamarse así a la especie aloe barbadensis miller. A destacar que una correcta denominación es importante ya que no todos los aloes tienen las mismas características. Hoy en día, prácticamente se limitan a dos las especies de áloe utilizadas con fines medicinales. El Aloe ferox miller o aloe del Cabo y el aloe barbadensis miller.

Advertencias sobre su uso

En uso interno el gel de aloe vera se considera seguro y no se conocen interacciones. Los jugos obtenidos a partir del gel de aloe vera deben ser biológicos y no contener sustancias antraquinónicas, el motivo es que los derivados antraquinónicos pueden originar cuadros diarreicos y cólicos intestinales, y su uso crónico puede producir pérdida de potasio, deshidratación y dependencia de laxantes. No obstante, antes de comenzar un tratamiento con aloe, tanto interno como externo, hay que tomar una serie de precauciones: la primera vez que se toma la dosis ha de ser gradual, ya que hay personas a las que les puede provocar vómitos, diarreas, inflamaciones cutáneas, hinchazones y mareos. Además, si, por ejemplo, se consume en forma de bebida la dosis diaria recomendada es de 20-25 mililitros antes de cada comida y nunca debe exceder el litro al día. Esto es porque, si se consume más de esa cantidad se podría sufrir una leve congestión del bajo vientre o aumentar la intensidad de la hemorragia menstrual.

Además, es importante destacar el poder laxante del aloe vera, de modo que las personas que estén siguiendo un tratamiento médico para facilitar el tránsito intestinal deberán prestar especial atención, así como cualquier persona debe evitar tomar jugo de aloe en exceso. Y es que la aloína actúa como un fuerte laxante y diurético, por lo que puede incluso provocar diarreas que supondrían un exceso de deposiciones. Así mismo, este hecho implica una consecuente pérdida de minerales como el potasio que podría incluso conducir a la deshidratación.

En segundo lugar, el aloe vera no debe aplicarse sobre heridas profundas o quemaduras graves. Aunque el gel de aloe vera es conocido por sus propiedades cicatrizantes, su uso en heridas profundas puede retrasar el proceso de cicatrización. Pero además, las personas con alergias también deben tener cuidado. Por esto, antes de usar aloe vera tópicamente, es aconsejable hacer una prueba en una pequeña área de la piel para asegurarse de que no se produzca una reacción alérgica. Los síntomas de una alergia al aloe vera pueden incluir enrojecimiento, picazón o hinchazón.

Por su parte, el uso de aloe vera durante el embarazo y la lactancia también es desaconsejado sin la aprobación de un médico. El motivo es que la ingesta de productos que contienen aloe vera puede inducir contracciones uterinas y aumentar el riesgo de aborto espontáneo y, para mujeres lactantes, los compuestos activos pueden pasar a la leche materna y afectar al bebé.

Por otro lado, no deberá suministrarse por vía oral jugo de aloe ni ninguno de sus derivados a los niños menores de 12 años. De lo contrario, podrían producirse como efectos secundarios intoxicaciones con dolor de estómago, diarrea, etc. Además, quienes padecen ciertas condiciones médicas, como enfermedad renal o cardíaca, deben evitar el consumo de aloe vera, ya que puede interactuar con los medicamentos y agravar estas condiciones.

Las personas diabéticas son también otro de los colectivos que deberán extremar la precaución con la sábila o aloe vera, ya que su consumo disminuye los niveles de glucosa en sangre y podría provocar una hipoglucemia. También aquellos que tomen medicamentos para regular el azúcar en sangre serán quienes corren más riesgo de que el aloe interfiera con los fármacos y sus valores glucémicos se vean alterados.

Combinar el aloe vera internamente con medicamentos anticoagulantes o para otras afecciones circulatorias y cardiovasculares puede resultar muy peligroso, puesto que la sábila fluidifica la sangre y podría incluso causar sangrados. Por el mismo motivo, aquellas personas que usen otros remedios naturales para evitar que la sangre se coagule tampoco deberán combinarlo con aloe, así como tampoco quienes acaben de ser intervenidos quirúrgicamente.

comentarios

Servicios

  • Radarbot
  • Libro
  • Curso
  • Alta Rentabilidad