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Consecuencias de mirar directamente al sol

Mirar directamente al sol es algo que la gente quiere experimentar pero, no siempre es buena idea. ¿Es dañino para los ojos? ¿Cómo se pueden proteger?

Mirar directamente al sol es algo que la gente quiere experimentar pero, no siempre es buena idea. ¿Es dañino para los ojos? ¿Cómo se pueden proteger?
mujer, rostro, gafas de sol | Pixabay/CC/Pexels

La llegada de la primavera hace que los días se vayan alargando y, dejando atrás el invierno, se acerca el verano con el sol y las altas temperaturas. Al alargarse los días la gente pasa más tiempo en la calle y, como consecuencia, bajo el sol. Y no solo la piel o el cabello pueden sufrir daños sino que los ojos también se pueden ver afectados. Hay que recordar que el sistema visual humano es un complejo compendio de diferentes órganos y estructuras muy precisas, pero también muy sensibles. Por eso factores externos como el sol, el agua, el viento, etc. pueden alterar enormemente las facultades visuales de una persona. Hay que recordar que el sol emite una cantidad enorme de luz ultravioleta (UV) que puede ser muy dañina para los ojos. Por ello, nunca hay que mirarlo directamente, ni siquiera en días nublados. El motivo es que, entre otras consecuencias, de las más graves que se puede sufrir son las quemaduras en la retina, el motivo es que es la parte del ojo que recibe la luz y la convierte en señales para el cerebro. Es importante destacar que la retina no tiene receptores de dolor, por lo que la persona no es consciente de que puede estar sufriendo este problema.

¿Por qué afecta el sol en los ojos?

Del mismo modo que se puede notar como el sol quema la piel si no hay una adecuada protección, el sol puede llegar a "quemar" los ojos. Pero, antes de saber cómo el sol puede dañar los ojos, hay que tener en cuenta que los ojos están compuestos por diferentes estructuras transparentes:

  1. La córnea: es la lente más externa, la primera estructura que se toca si se pone un dedo en el ojo.
  2. El cristalino: es la segunda lente de que se dispone, tiene forma de lenteja y tienen la capacidad de modificar su forma y tamaño para permitir enfocar las imágenes.
  3. El humor vítreo: es una especie de sustancia gelatinosa transparente que rellena el globo ocular y lo dota de la consistencia adecuada. Está en contacto directo con la retina, que es la estructura donde se reflejan todas la imágenes

Todas estas estructuras son transparentes por una razón, y es que la luz pueda atravesarlas sin perder potencia y de tal manera que se pueda ver nítidamente. Pero al mismo tiempo tiene una desventaja puesto que en poder penetrar hasta el fondo del ojo, la luz solar puede alterar y provocar lesiones no solo sobre las estructuras externas sino también sobre las más internas como la retina.

Riesgos de exponer los ojos al sol sin protección

Mirar directamente al sol puede tener serias y potencialmente permanentes consecuencias para la salud ocular. El motivo es que los ojos humanos son extremadamente sensibles a la luz y la radiación solar, y la exposición directa a estos puede causar daños inmediatos y a largo plazo. No hay que olvidar que los rayos UVA constituyen aproximadamente el 95% de la radiación ultravioleta (UV) que llega a la superficie de la Tierra. Por su parte, los rayos UVB suponen el 5% restante. Aunque en principio los rayos UVA son menos perjudiciales, esto no significa que sean totalmente inocuos, por lo que es importante defenderse de ellos. Pero, ¿Qué daños pueden producir?

  • Queratitis: Se trata de una inflamación de la córnea. Un exceso de exposición de la luz solar sobre la córnea puede producir una inflamación de esta. Los ojos empezarán a picar, se notará ardor o escozor y la calidad visual empezará a descender ostensiblemente. Si la exposición es muy prolongada pueden aparecer incluso úlceras corneales, mucho más dolorosas y complejas de tratar.
  • Conjuntivitis: La conjuntiva es otra estructura transparente que recubre el ojo desde el borde de la córnea hasta llegar a la parte interna de los párpados. Un exceso de radiación solar provocará este tipo de conjuntivitis caracterizada por la aparición de un enrojecimiento severo acompañado de un picor intenso, incluso una sensación de arena en los ojos.
  • Daños en la córnea y en la conjuntiva: La primera es la capa transparente en la parte frontal del ojo, mientras que la segunda se trata de la membrana que cubre la zona blanca del mismo. Hay que tener claro que la exposición a la radiación UV puede causar una afección llamada queratitis actínica o fotoqueratitis, una especie de quemadura solar. Este cuadro puede provocar dolor, enrojecimiento, lagrimeo y sensación de arena en este órgano.
  • Quemadura de la retina o retinopatía solar: La exposición a la intensa radiación ultravioleta (UV) del sol puede quemar la retina, causando daño celular. Este daño puede resultar en la pérdida permanente de la visión central, la cual es crucial para actividades como leer, conducir y reconocer rostros.
  • Fotokeratitis: Condición similar a una quemadura solar pero que afecta la córnea, la capa externa del ojo. La fotokeratitis causa dolor, enrojecimiento, visión borrosa, y sensación de arena en los ojos. Aunque esta condición generalmente no causa daño permanente, es extremadamente dolorosa y puede durar varios días.
  • Pterigión: Es un crecimiento anormal del tejido de la conjuntiva que puede extenderse sobre la córnea y afectar la visión, hay que saber que la exposición a la radiación UV es un factor de riesgo importante para el desarrollo de este problema. El motivo es que, a causa de la incidencia de los rayos solares, las células de la conjuntiva empiezan a crecer de manera desmesurada para proteger los ojos. Pero, al hacerlo por encima de la córnea puede llegar a posicionarse por sobre el eje visual y por tanto afectar incluso al campo de visión.‍
  • Cataratas: Las cataratas son una opacidad del cristalino del ojo que conduce a la visión borrosa y, si no se trata, a la ceguera. Es verdad que esta condición suele darse a partir de los 55 o 60 años, y antes se considerarían cataratas prematuras. También es importante saber que la radiación UV puede dañar el cristalino del ojo, la lente interna que enfoca la luz en la retina, lo que acelera el desarrollo de cataratas. Este cuadro es una de las principales causas de ceguera en el mundo.
  • Degeneración macular: La degeneración macular afecta la parte central de la retina y es una de las principales causas de pérdida de visión en personas mayores. La mácula es una parte de la retina responsable de la visión central y detallada. La exposición prolongada a la radiación UV contribuye a la degeneración macular relacionada con la edad, lo que puede ser motivo de pérdida de la visión central y dificultar tareas como leer y reconocer caras.
  • Cáncer de piel en los párpados: La piel alrededor de los ojos, incluyendo los párpados, es muy sensible a la radiación UV y puede desarrollar cáncer de piel. Aunque no afecta directamente a la vista, este tumor puede ser peligroso y requiere de tratamiento médico.

Hay que tener muy en cuenta que el sol siempre daña, en mayor o menor medida, los ojos pero que durante eventos solares especiales, como los eclipses solares, el riesgo de daño ocular es aún mayor. De hecho, durante un eclipse, la luz solar puede parecer menos intensa, lo que puede llevar a las personas a mirar directamente al sol por más tiempo de lo habitual. Sin embargo, la radiación UV sigue siendo extremadamente peligrosa y puede causar daño en cuestión de segundos.

Consejos para proteger los ojos de los rayos solares

Usar gafas de sol con protección UV es la primera recomendación para que los ojos estén a salvo de los efectos de los rayos solares, pero además es importante elegir unas que bloqueen al 100% de los rayos UVA y UVB. Esto implica que la lente será capaz de bloquear cualquier rayo UV (ya sea UVA o UVB) con una longitud de onda de menos de 400 nanómetros. Pero hay que tener en cuenta que esta característica es diferente al filtro que tengan las gafas, que puede ser del 0 al 5 y que se elegirá en función de la actividad que se vaya a realizar. Asimismo, es conveniente que tengan el distintivo CE (lo que significa que se cumplen todas las garantías que marca la Unión Europea). pero además es mejor optar por gafas con monturas envolventes para proteger también la piel de los párpados y de los lados de los ojos. Otras recomendaciones son:

  • Usar sombreros de ala ancha que proporcione sombra adicional.
  • Evitar la exposición directa al sol en las horas clave, es decir, entre las 10:00 y las 16:00 horas.
  • Especial cuidado en entornos reflectantes. El agua y la arena son superficies reflectantes que aumentan los efectos de la luz solar, por lo que se deben extremar las medidas de protección.
  • Los ojos de los niños son más sensibles a la radiación UV. Por eso, es recomendable que también usen gafas de sol y sombreros.
  • Las gafas de sol pueden perder su efectividad con el tiempo y con el uso. En caso de que estén rayadas o dañadas, es aconsejable reemplazarlas.

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