
El álbum West End Girl (2025) supuso el regreso de Lily Allen a la música, pero también es un diario de reflexiones sobre el divorcio de su marido, el actor David Harbour, tras cinco años juntos. Las canciones cuentan con detalle cómo su relación se fue al traste, además de cómo la británica descubrió una serie de infidelidades que ocurrieron en su casa de Brooklyn, Nueva York, ciudad por la que abandonó Londres para iniciar una nueva vida. La cantante bautizó el apartamento que compartían junto a dos hijas de un matrimonio anterior como Pussy Palace (palacio de coñ*s), el lugar donde además descubrió que su marido era un adicto al sexo.
"No vengas a casa, no te quiero en mi cama. Vete a tu apartamento en el West Village (el piso de soltero que el actor mantenía en Manhattan). Dejo toda tu ropa, tus mensajes y tu medicación, ya estoy de camino a la estación (...) No sabía que era tu palacio de coñ*s, siempre pensé que era un dojo (un lugar sagrado en japonés) ¿Estoy mirando a un adicto al sexo?", escribe. "Encontré una caja de zapatos llena de cartas escritas a mano de mujeres con el corazón roto deseando que pudieras haber sido mejor, sábanas arrancadas de la cama esparcidas por el suelo, un pelo largo y negro, probablemente de la noche anterior, una bolsa de Duane Reade (farmacia) con las asas atadas y juguetes sexuales, tapones anales y lubricante dentro. ¿Cómo me quedé atrapada en tu doble vida?", canta Lily Allen.
La vivienda fue puesta a la venta a finales de 2025 por casi 8 millones de dólares, aunque ha sido rebajada a 7,3 millones de dólares en un intento de Allen de deshacerse de ella. Según la canción que da nombre al disco, West End Girl, la decisión de comprarla fue en gran parte de Harbour. Ella canta: "Ahora estoy mirando casas de cuatro o cinco pisos. Nos encontraste una casa de piedra rojiza, y dijiste: '¿La quieres? Es tuya'". Después de comprarla, la pareja llevó a cabo una amplia remodelación interior, trabajando con el diseñador Billy Cotton para convertir la casa en una especie de país de las maravillas muy colorido y con personalidad.
La propiedad tiene cuatro pisos y cuenta con cinco dormitorios y cuatro baños. Según el actual vendedor, "tiene el encanto tradicional inglés, la sensibilidad moderna de Brooklyn y una rica influencia italiana". En 2023 la pareja mostró la casa a la revista Architectural Digest y bromeó con que habían creado un mundo "completamente loco". "Lily es una persona que vive el color con mayor intensidad que la mayoría. Su gusto es atrevido, original, divertido y excéntrico. Es emocionante", dijo al actor a la revista, dándole la mayoría del crédito a su mujer. El resultado dista mucho del estado ruinoso en el que se encontraba la casa cuando la compraron.
La cantante volvió a Londres con sus dos hijas tras la separación y confesó a la revista People que la situación también les afectó: "Hay muchos cambios en nuestras vidas en este momento. Hemos cambiado de casa, hemos cambiado de país, hemos cambiado de colegio y es mucho". Mientras tanto, el actor se instaló en su casa de West Village, donde el actor habría tenido una aventura con Natalie Tippett, una diseñadora de vestuario que el actor conoció en Nueva Orleans en 2021.


