
Tamara Falcó e Íñigo Onieva han visitado la capital de Japón con motivo de un nuevo reto deportivo de Íñigo: la Maratón de Tokio, una de las más exigentes y emblemáticas del mundo.

Un nuevo hito deportivo más en su trayectoria, después de participar en otras maratones como las de Nueva York, Berlín o Londres, donde siempre ha contado con el apoyo incondicional de su mujer, que no ha dudado en manifestar orgullosa que "Siempre consiguiendo todo lo que te propones", mientras le esperaba en la meta, con algo que se ha convertido en una tradición: una bandera de España que Iñigo recogió y un cariñoso beso.
Para esta escapada de pocos días, la pareja ha elegido una suite situada entre las plantas 34 y 38, del Four Seasons Hotel Tokyo at Otemachi, con vistas a los jardines del Palacio Imperial y al skyline de Tokio, y que la marquesa de Griñón compartió en sus redes sociales: "Mirad qué vistas tan increíbles", exclamaba.

Se trata de una suite de 72 metros cuadrados que ofrece máximo confort y serenidad. Consta de unas vistas espectaculares, con cama kingsize, almohadas de plumas y ropa de cama hipoalergénica, un baño completo con bañera, ducha independiente y tocador doble, vestidor propio y un iPad para acceder a todos los servicios del hotel, así como todas las comodidades, servicios y tecnología que ofrece un hotel de lujo. Además, habrán podido disfrutar del spa de ensueño que tiene el hotel para relajarse después de la prueba deportiva. Una suite que, supera los 1.000 euros la noche, si bien en algunos momentos del año puede llegar a alcanzar desde los 1.800 a los 2.600 euros.

