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El secreto bajo Bermudas que podría explicar por qué las islas siguen emergidas

Un análisis de ondas sísmicas revela una capa profunda bajo el archipiélago que podría sostener su extraña elevación geológica.

Bermudas, vistas desde la Estación Espacial Internacional | Matthew Dominick, NASA

Las islas de Bermudas llevan décadas planteando un problema a la geología clásica. El archipiélago se asienta sobre una elevación del fondo oceánico que, según las teorías tradicionales, no debería existir sin actividad volcánica reciente ni una pluma del manto activa. Ahora, un nuevo análisis sísmico ofrece una posible explicación a esta anomalía.

Una elevación que no encaja en los modelos clásicos

El archipiélago de Bermudas está formado por 181 islas y afloramientos que emergen sobre una base volcánica creada hace aproximadamente 33 millones de años. En otros sistemas volcánicos oceánicos, como Hawái, la presencia de una pluma caliente del manto terrestre explica tanto la actividad volcánica continuada como la formación de un abombamiento del fondo marino, conocido como swell.

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En el caso de Bermudas, los geólogos han confirmado desde hace tiempo la existencia de ese swell, pero sin encontrar evidencias claras de una pluma del manto activa. Además, no se han detectado signos de volcanismo reciente durante millones de años, lo que plantea una paradoja: sin una fuente de calor ascendente, la elevación del fondo marino debería haberse enfriado y hundido progresivamente.

Qué dicen las ondas sísmicas bajo el archipiélago

Para abordar este enigma, los sismólogos William Frazer, de Carnegie Science, y Jeffrey Park, de la Universidad de Yale, analizaron cómo se propagan las ondas sísmicas generadas por terremotos lejanos al atravesar el manto bajo Bermudas. Este método permite inferir la densidad y composición de las capas profundas de la Tierra, ya que las ondas se aceleran en materiales más densos y se ralentizan en los menos densos.

El estudio detectó una anomalía clara: una capa de roca de densidad relativamente baja, situada bajo la corteza oceánica, que altera el comportamiento de las ondas sísmicas en la región. Según los autores, esta estructura podría desempeñar el papel que normalmente tendría una pluma del manto.

Una capa de 20 kilómetros que sostiene las islas

Los investigadores identificaron una capa de unos 20 kilómetros de grosor bajo la corteza oceánica, que no había sido descrita previamente en esta zona del Atlántico. Esta capa, menos densa que el material circundante, tendría la flotabilidad suficiente para elevar la corteza y mantener el swell sobre el que se asientan las islas.

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En el artículo, los autores señalan que esta estructura profunda probablemente se formó cuando Bermudas aún era volcánicamente activa, hace entre 30 y 35 millones de años, y que desde entonces ha seguido sosteniendo el relieve submarino. Este proceso, conocido como undercapping, implicaría la acumulación de material relativamente ligero bajo la corteza.

Una explicación posible, pero no definitiva

Frazer y Park subrayan que esta interpretación es una de varias posibles lecturas de los datos sísmicos disponibles. Sin embargo, encaja con la ausencia de actividad volcánica reciente y con la persistencia del swell, que de otro modo debería haberse disipado con el tiempo.

El estudio no aborda cuánto tiempo más podría mantenerse esta estructura ni cómo podría verse afectada por otros factores, como el ascenso del nivel del mar, que seguiría representando una amenaza para el archipiélago.

La investigación ha sido publicada en la revista científica Geophysical Research Letters, una de las publicaciones de referencia en geociencias.

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