
Un estudio realizado por el servicio de psicología en línea Unobravo arroja datos preocupantes sobre la salud mental para este año. El 77 por ciento de los psicólogos ha identificado la ansiedad como la dificultad que más se tratará en consulta a lo largo de 2025. A esta patología le siguen los problemas en las relaciones personales (49%) y el estrés o la sobrecarga laboral (44%), situándose por encima de otras cuestiones como la autoestima o la regulación emocional.
La percepción de los profesionales apunta a un escenario de cronificación. En comparación con 2024, casi la mitad de los encuestados considera que las dificultades emocionales se han mantenido estables, mientras que un 36 por ciento cree que han aumentado. Solo un 15 por ciento percibe una disminución, lo que sugiere un malestar psicológico sostenido en el tiempo que consolida la terapia como un recurso cada vez más estructural.
La frustración emocional
El informe destaca el fenómeno de principios de año como un arma de doble filo. Aunque enero suele disparar la búsqueda de ayuda profesional, esta motivación inicial tiende a desinflarse rápidamente. El motivo principal, según el 59 por ciento de los expertos, son los objetivos poco realistas que se fijan los pacientes. Esta desconexión entre expectativas y realidad favorece la aparición de una frustración emocional que, en muchos casos, lleva al abandono de la terapia tras las primeras semanas.
De cara al futuro, el horizonte no parece despejarse. Los psicólogos advierten de que en 2026 aumentará la presión en ámbitos muy concretos. Las mayores preocupaciones giran en torno a las dificultades relacionales, la presión económica y la creciente soledad y el aislamiento, factores que amenazan con tensar aún más la salud mental de la población.

