
La lactancia materna puede reducir los riesgos de depresión y ansiedad en la vida posterior de las madres hasta 10 años después del embarazo, según sugieren los hallazgos de un pequeño estudio observacional de la University College de Dublín (Irlanda), publicado en la revista BMJ Open. Las asociaciones observadas fueron evidentes para cualquier tipo de lactancia materna, exclusiva o acumulativa.
Cabe recordar que la lactancia materna está asociada con menores riesgos de depresión y ansiedad posparto, aunque no estaba claro si estos beneficios podrían persistir a largo plazo. Para averiguarlo, los investigadores rastrearon el comportamiento y la salud de 168 madres que originalmente formaron parte del Estudio de cohorte longitudinal de nacimientos ROLO.
Los factores influyentes
En cada revisión, las madres completaron un cuestionario detallado sobre su historial médico, indicando si habían recibido diagnóstico o tratamiento psiquiátrico. También proporcionaron información sobre factores influyentes como la dieta y la actividad física.
El análisis de los datos mostró que las mujeres que experimentaron depresión y ansiedad 10 años después del embarazo tenían menos probabilidades de haber amamantado y tuvieron períodos más cortos de lactancia materna exclusiva o de cualquier tipo a lo largo de su vida.
Los autores sugieren que la lactancia exitosa puede tener un efecto protector sobre la salud mental posparto, reduciendo el riesgo a largo plazo. Concluyen que mejorar las tasas de lactancia puede aliviar la carga de enfermedades y suponer ahorros significativos en atención médica.

