Menú

Por qué las belugas cambian constantemente de pareja

Las hembras de esta especie rotan de semental cada temporada para minimizar riesgos biológicos y favorecer el nacimiento de crías mucho más sanas.

Las hembras de esta especie rotan de semental cada temporada para minimizar riesgos biológicos y favorecer el nacimiento de crías mucho más sanas.
Las hembras de mayor edad presentan más crías supervivientes. | Europa Press

Las ballenas beluga que habitan las frías aguas de la bahía de Bristol, en Alaska, utilizan un sistema reproductivo basado en el cambio frecuente de pareja para asegurar su supervivencia a largo plazo, según un estudio de la Universidad Atlántica de Florida publicado en Frontiers in Marine Science.

La investigación se apoya en 13 años de trabajo de campo y análisis genético realizados sobre 623 ballenas beluga pertenecientes a una población estimada de unas 2.000. Este grupo vive en gran medida aislado, con escasa o nula mezcla con otras poblaciones, lo que lo convierte en un modelo especialmente valioso para analizar cómo influyen las estrategias reproductivas en la diversidad genética y la endogamia.

Los científicos combinaron la toma de muestras genéticas con la observación directa de los grupos sociales y la determinación de edades, algo poco habitual en esta especie debido a la dificultad de estudiar su comportamiento en libertad.

Cómo se aparean realmente las belugas salvajes

El trabajo, liderado por investigadores del Instituto Oceanográfico Harbor Branch de la Universidad Atlántica de Florida, en colaboración con el Departamento de Pesca y Caza de Alaska y el Departamento de Gestión de Vida Silvestre del Municipio de North Slope, es el primero que identifica con detalle quién se aparea con quién y qué crías engendra cada adulto en belugas salvajes.

Los resultados muestran que la población de la bahía de Bristol sigue un sistema poliginándrico, en el que tanto machos como hembras se aparean con múltiples parejas a lo largo de varios años. La variabilidad en el éxito reproductivo es moderada y no está concentrada en unos pocos individuos dominantes, lo que da lugar a muchos medio hermanos y pocos hermanos completos dentro de la población.

La longevidad como clave de la estrategia masculina

Debido al mayor tamaño de los machos y a su limitada asociación con madres y crías, se asumía que unos pocos machos dominantes concentraban la reproducción. Sin embargo, el análisis genético indica que los machos son solo moderadamente poligínicos a corto plazo.

Una posible explicación es la extraordinaria longevidad de la especie, que puede alcanzar varias décadas. En lugar de competir intensamente en una única temporada reproductiva, los machos reparten sus oportunidades reproductivas a lo largo del tiempo, lo que reduce la desigualdad en el número de crías engendradas.

El papel activo de las hembras en la elección de pareja

El estudio también revela una estrategia reproductiva específica en las hembras. Lejos de mantener una única pareja, cambian de macho con frecuencia entre temporadas reproductivas. Este comportamiento podría actuar como un mecanismo de gestión del riesgo, evitando apareamientos con machos de menor calidad genética y favoreciendo crías más sanas y diversas.

Los datos muestran además que no existen grandes diferencias entre adultos jóvenes y mayores en el número de crías nacidas en un momento dado. No obstante, las hembras de mayor edad presentan más crías supervivientes, lo que apunta a la influencia de la experiencia, la condición física y la elección de pareja en el éxito reproductivo.

Implicaciones para la conservación de la especie

Los autores subrayan que comprender los sistemas de apareamiento resulta clave para la conservación de poblaciones pequeñas o aisladas. En sistemas poliginándricos, el intercambio de parejas y la distribución más equitativa de las oportunidades reproductivas ayudan a mantener la diversidad genética y a limitar la endogamia, incluso cuando el tamaño efectivo de la población es reducido.

Según O'Corry-Crowe, si solo unos pocos machos concentraran la reproducción, el tamaño genético efectivo sería mucho menor que el número real de animales, aumentando el riesgo de pérdida de diversidad y reduciendo la capacidad de adaptación a cambios ambientales. El cambio frecuente de pareja y la posible evitación del apareamiento entre parientes cercanos actúan como mecanismos de protección genética.

En Tecnociencia

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj