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Los tiburones del Caribe dan positivo en cocaína, cafeína y medicamentos

Un estudio científico detecta contaminantes humanos en un tercio de los ejemplares analizados y alerta de posibles efectos en su salud.

Un estudio científico detecta contaminantes humanos en un tercio de los ejemplares analizados y alerta de posibles efectos en su salud.
Tiburón. | Pexels

La contaminación de origen humano sigue dejando huella incluso en enclaves que durante años se han considerado prácticamente intactos. Un estudio publicado el pasado 20 de febrero en la revista Environmental Pollution ha confirmado la presencia de sustancias como cocaína, cafeína y diversos fármacos en tiburones de las aguas de Bahamas, lo que refuerza la preocupación por el impacto de los residuos en el medio marino.

La investigación, liderada por Natascha Wosnick, de la Universidad Federal de Paraná, se centró en el análisis de 85 ejemplares en la isla de Eleuthera. Los resultados revelan que cerca de un tercio de los tiburones presentaban restos de compuestos de origen humano en sangre. Entre ellos figuran sustancias habituales como la cafeína y medicamentos como el paracetamol y el diclofenaco, un antiinflamatorio de uso común.

Contaminantes emergentes en especies marinas

El dato más llamativo fue la detección de cocaína en uno de los animales analizados, un hallazgo sin precedentes. Tal y como subraya el propio estudio, se trata de la primera vez que se documenta la presencia de este tipo de contaminantes en tiburones de la zona, lo que abre interrogantes sobre sus posibles efectos.

Más allá de estos compuestos concretos, el trabajo pone el foco en los llamados contaminantes emergentes (CEC), un conjunto de sustancias analizadas mediante técnicas como la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem. "Este estudio proporciona la primera investigación sobre la presencia de CEC seleccionados en el suero de cinco especies de tiburones muestreadas en hábitats costeros de la isla Eleuthera", recoge el abstract del informe.

Los resultados confirman que al menos cuatro de estos contaminantes —diclofenaco, cocaína, paracetamol y cafeína— fueron detectados en especies como el tiburón de arrecife del Caribe, el tiburón nodriza y el tiburón limón, lo que demuestra su presencia en el medio ambiente y su biodisponibilidad.

Alteraciones fisiológicas detectadas

En cuanto a los efectos observados, los investigadores detectaron alteraciones fisiológicas en los ejemplares contaminados. "Los tiburones con CEC detectables mostraron cambios en los niveles de triglicéridos, urea y lactato en comparación con aquellos en los que no se detectaron estos contaminantes", señala el estudio, indicadores asociados a posibles situaciones de estrés.

Por el momento, no se ha confirmado que estas sustancias estén alterando el comportamiento de los tiburones. Sin embargo, los científicos advierten de que investigaciones previas han demostrado que los estimulantes pueden afectar a la energía y las respuestas de otras especies marinas.

El origen de la contaminación

El origen de esta contaminación apunta directamente a la actividad humana. Las aguas residuales, los vertidos derivados del turismo y otras prácticas irresponsables estarían detrás de la presencia de estos compuestos en el mar. En el caso de la cocaína, los investigadores no descartan que proceda de cargamentos perdidos o arrojados al océano.

El estudio concluye con una advertencia clara: incluso ecosistemas que a menudo se consideran prístinos, como los de Bahamas, no están al margen de la contaminación química, lo que pone de relieve la necesidad de mejorar la gestión de residuos y reforzar la protección de estos entornos.

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