( LD ) Un 60 por ciento de la población española consume medicamentos que no requieren prescripción médica. Son las llamadas “Especialidades Farmacéuticas Publicitarias”, más conocidas por sus iniciales EFP.
No debemos olvidar que son medicamentos y, como tales, el farmacéutico y la oficina de farmacia son garantía sanitaria e imprescindible para su dispensación. La diferencia entre medicamentos con y sin receta es exclusivamente administrativa.
En el proceso de dispensación de un medicamento publicitario –que en la mayoría de las ocasiones se emplean sin la intervención del médico- existen un conjunto de factores que conducen directamente a la oficina de farmacia y al farmacéutico, ya que éste, en tales casos, se convierte en el único profesional sanitario que se relaciona con el paciente, con información personalizada y un control riguroso.
El modelo español de Farmacia así lo permite, al hacer de la botica el establecimiento sanitario más cercano al ciudadano gracias a la amplísima red de oficinas situadas a lo largo y ancho de nuestra geografía, tanto en el medio urbano como rural.
