
El uso de chatbots de Inteligencia Artificial como ChatGPT en consultas psicológicas crece, pero los expertos advierten de sus riesgos y limitaciones. Los psicólogos María Ibáñez y Jesús Jiménez participaron en Es la Mañana del Fin de Semana de esRadio para analizar el fenómeno y ponerlo en contexto.
Según Jesús Jiménez, la IA está presente "no como el futuro, sino como el presente": "Hay mucha gente que acude a chatbots de psicología para extraer información y entender cosas que normalmente no entendía, pero ahí se generan muchos errores."
María Ibáñez aclara que los chatbots pueden ser útiles de manera práctica, por ejemplo para mejorar hábitos: "La Inteligencia Artificial te puede dar técnicas para dormir mejor, como desconectarte de la pantalla o acostarte antes, pero no descubre la causa real del insomnio. No profundiza, solo ofrece soluciones superficiales."
El problema, explican los expertos, surge cuando los usuarios confunden la disponibilidad inmediata de la IA con apoyo emocional: "Alguien puede crear un vínculo con una máquina, creyendo que habla con un ser humano. La IA suele ser complaciente; no empatiza ni detecta lenguaje no verbal", señala Jesús.
Ambos coinciden en que la diferencia fundamental con un psicólogo real es la capacidad de indagar en el inconsciente y guiar al paciente hacia sus problemas más profundos: "Mientras que un chatbot responde a lo que preguntas de manera parcial, un psicólogo reflexiona contigo, detecta emociones y te ayuda a ir más allá de los consejos superficiales", apunta María.
Terapia en la era digital
En cuanto al perfil de quienes usan estas herramientas, los psicólogos indican que predominan los más jóvenes: "Los mayores detectan la limitación con más facilidad. La IA es más usada por quienes tienen acceso a la tecnología y buscan respuestas inmediatas", explica Jesús.
El futuro, según Ibáñez y Jiménez, no reemplazará a los psicólogos, pero sí cambiará su formación: "Puede que haya menos terapeutas que solo dan consejos, porque eso lo sustituye la máquina. Los buenos psicólogos tendrán que aprender a indagar y profundizar mucho más", aseguran.
En definitiva, los expertos recomiendan utilizar la IA como apoyo informativo, pero acudir a un profesional sigue siendo indispensable: "Uno no entra como un elefante en una cacharrería. La terapia es gradual, guiada y profunda. Eso no lo puede sustituir ninguna máquina", concluyen.
