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Agapito Maestre

Persecuciones contemporáneas del cristianismo. Calles contra los Cristeros (I).

Este socialismo tan anacrónico como real de la izquierda española es la piedra de toque del ataque y persecución de los potenciales emancipatorios de la civilización cristiana.

San José Luis Sánchez del Río. | Flickr/CC/giveawayboy

La maldad inserta en el ateísmo de las "religiones" de Estado "moderno" ha sido denunciada por una tradición de filósofos de la política de la religión, que se remonta a Tocqueville y Constant en el XIX y llega hasta Lefort y otros teóricos de la democracia occidental en nuestro tiempo, pasando por Ortega y los grandes historiadores de la Revolución Francesa como Michelet, Quinet y Furet. No son, pues, nuevos ni modernos los procesos de la sustitución de la religión católica por la "religión" atea, permítanme el exceso, de la "diosa Razón". Sólo su uso político puede ser reputado de novedoso, según vengo manteniendo desde hace más de veinte años, como puede estudiarse en la política que impuso Rodríguez Zapatero en su relación con la Iglesia Católica y que ha seguido Sánchez en los últimos siete años. Dicho en palabras de antaño: sólo cuando el "ateísmo" político llega al poder, hemos sabido sobre sus nefastas consecuencias. Se trata del lado terrorífico de la modernidad. Su inicio, como es sabido, fue 1789, la Revolución Francesa, y alcanzó momentos apoteóticos, en el siglo veinte, con los regímenes comunista y nazi.

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