Esteban Vicente nació en Turégano, Segovia, en 1903, en una familia marcada por el arte. Su padre, militar de profesión, cultivó la pintura, transmitiendo su afición a sus hijos. A los dieciocho años se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, tras una corta estancia de tres meses en la Academia Militar, especializándose en escultura. Allí recibiría un premio que le permitió viajar por las provincias castellanas para estudiar obras de arte y lugares de interés histórico.
Su estancia en Madrid entre 1922 y 1928 le permitiría codearse con los artistas e intelectuales de la época: García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Jorge Guillén y Pedro Salinas, el cineasta Luis Buñuel, los pintores Juan Bonafé, Francisco Bores o el polaco Wladislaw Jahl. James Gilbert, con quien compartiría estudio, se convierte en su primer amigo norteamericano. Juntos se dedican de lleno a la pintura, e inician una amistad que duraría hasta la muerte de Gilbert en los años setenta. Luego en París, Francia, conocería a Pedro Flores, a Picasso, cuya personalidad le impactó, a Michael Sonnabend, o al surrealista Marx Ernst. De todos ellos fue recogiendo semillas que luego plasmaría en sus pinturas.
Comienzó a exponer sus primeras obras en galerías españolas a mediados de los años 20, pero el estallido de la Guerra Civil y su colaboración con el ejército republicano le lleva a marcharse a los Estados Unidos. Será en Nueva York, en 1937, cuando exponga por primera vez en solitario, en las Kleeman Galleries. Ese año, Fernando de los Ríos, embajador español en EEUU, pide a Vicente que trabaje en el consulado de la República de España en Filadelfia. Esteban acepta y permanece en el consulado hasta el final de la Guerra Civil española. En 1939 vuelve a Nueva York, definitivamente, para obtener en 1940 la nacionalidad norteamericana.
Vicente estuvo muy ligado a la vida universitaria: enseñó pintura en las Universidades de Puerto Rico, California, y Nueva York, donde conoció a muchos de los artistas que más tarde formarán el grupo de la New York School, así como a los teóricos más significativos de esta escuela.
Uno de los máximos representantes de la Escuela de Nueva York
En 1950 se instaló en un estudio de la calle Díez Este, la zona de la ciudad de Nueva York que se convertiría en nido de artistas y en el punto neurálgico del mundo del arte de la zona baja de Manhattan. Allí, Esteban compartirá estudio con Willem de Kooning, también pintor.
A sus 47 años irrumpe en la escena artística neoyorqina mediante una exposición llamada "New Talents 1950" en la Kootz Gallery. Asimismo, fue seleccionado para exponer en el "Annual" del Whitney Museum of American Art. En 1951 participó en la histórica exposición "9th Street", donde se presentó la primera generación de la New York School, y fue incluido en el libro "Abstract Painting Background and American Phase", del crítico Thomas B. Hess, libro clave de la New York School.
Pese a que el pintor renegó de este tipo de clasificaciones, Esteban tomó parte en la primera exposición colectiva de la New York School, que fue llevada a Francia y Japón. En 1953 Elaine de Kooning publica un artículo, en Art News, titulado "Vicente Paints a collage", cuyo contenido contribuyó a establecer al pintor como una destacada figura dentro del mundo del arte de los años cincuenta. Prueba de ello serían las muchas exposiciones, tanto individuales como colectivas, que llevaría a cabo durante los años siguentes.
En 1980 aceptó el título de Associate National Academician que otorga la National Academy of Design de Nueva York, y cuatro años más tarde es investido doctor "honoris causa" de Bellas Artes de las Parson's School of Design de Nueva York. También es doctor "honoris causa" por la Universidad Long Island. Cuenta con numerosas distinciones, como la medalla de Oro Saltus de la National Academy of Design, el premio en la American Academy and Institute of Arts and Letters, donde le describen como uno de los pintores más dotados de la primera generación de la escuela del expresionismo abstracto.
Un pintor poco conocido en España
Hasta 1987, la obra de Esteban Vicente fue prácticamente desconocida en España. Pero ese año el Banco Exterior de España le dedica una antológica de sus pinturas que hicieron que la relación del pintor con nuestro país se intensificara a través de diferentes exposiciones, especialmente en la galería de Elvira González, actualmente su representante.
El Consejo de Ministros del 20 de diciembre de 1990 le concedió la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, distinción que recibiría el 3 de julio de 1991 de manos del Rey Juan Carlos en el Museo del Prado de Madrid. Una de las mejores retrospectivas llevadas a cabo en España sobre sus collages tuvo lugar en 1995, en el Instituto Valenciano de Arte Moderno. El 31 de marzo se inauguró una retrospectiva del pintor segoviano en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, en Madrid. La muestra reunió 50 pinturas, 28 dibujos y 35 collages, todas ellas obras realizadas desde los años 50, cuando su lenguaje pictórico optó por el expresionismo abstracto, hasta 1996.
Esteban Vicente cuenta con un museo en Segovia que lleva su nombre
Se trata del Museo de Arte Cotemporáneo Esteban Vicente, constituido por 142 obras que Vicente y su esposa legaron a la diputación segoviana en junio de 1997. De ellas, 45 son óleos, 25 collages, 51 dibujos, 4 acuarelas, 16 esculturas y un tapiz. Con posterioridad al acuerdo de donación, la aportación se enriqueció con dos collages y cuatro obras gráficas adicionales. Su sede es un edificio emblemático para Segovia del siglo XV en el que residieron rey Enrique IV y su esposa, doña Juana de Portugal, y en el que se alojó años después la reina Isabel "La Católica", nada más producirse su coronación.
Esteban Vicente reconoció como maestros a Zurbarán, Goya y a Velásquez. Se confesaba además gran admirador de la obra de Gutiérrez Solana. Sus pinturas figuran en más de cien museos y colecciones, especialmente en los Estados Unidos y otros países de América. En España hay cuadros de Vicente en el Museo de Arte Moderno del Instituto de Valencia y en el Museo Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, al que el pintor donó doce obras en 1999, cuando el Consejo de Ministros acordó concederle a él y a su esposa, Harriet, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio.
Esteban Vicente se confesaba anarquista, solitario, con un fuerte concepto de la dignidad y encerrado en un mundo "donde sólo caben cuatro amigos pintores".

BIOGRAFÍA
Toda una vida dedicada a la pintura
En Cultura
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