
La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, resumió con una frase la sensación que cunde en Bruselas ante las ansias expansionistas de Donald Trump, que se volvieron a confirmar tras la reunión celebrada en la Casa Blanca de los ministros de Exteriores de Groenlandia y Dinamarca con el vicepresidente, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según cuenta Politico, mientras se celebraba el encuentro en Washington Kallas bromeó en una reunión en Bruselas con que es "un buen momento para empezar a beber", en alusión a los múltiples frentes abiertos en política exterior en la UE con Groenlandia a la cabeza, y lo que podría suponer para la Unión y para la OTAN una intervención. El diario cuenta que sus fuentes son dos de los asistentes al encuentro y que Kallas no ha querido comentar la frase.
El mismo medio también habla este jueves de cómo se ha recibido en Bruselas el resultado de la reunión en la Casa Blanca, en la que el ministro de Exteriores danés constató el deseo de Trump de "conquistar" Groenlandia. Según el diario, una de las grandes preocupaciones en la UE es que sea J.D. Vance quien lleve el peso de las negociaciones, recordando las declaraciones despectivas que el vicepresidente estadounidense ha venido lanzando sobre Europa. "Vance nos odia", resume uno de los diplomáticos citados, mientras que otro señala que se trata de "un tipo duro" y que el hecho de que él sea protagonista "es negativo".
Mientras en Bruselas ven con mejores ojos a Marco Rubio, sobre Vance persiste el temor, además, de que pueda suceder a Trump como candidato cuando concluya este segundo mandato.
Por otro lado, en la UE cunde el pesimismo sobre las negociaciones que ahora se abren porque Dinamarca tiene poco que ofrecer. Estados Unidos, en virtud de los acuerdos, podría invertir en Groenlandia o aumentar sus tropas. "No está claro qué hay que negociar cuando los Estados Unidos ya podrían tener lo que desean. Lo único que Dinamarca no puede hacer es decir que Groenlandia será americana", señala otra fuente diplomática.
Entre tanto, varios países europeos se están moviendo para desplegar decenas de militares en Groenlandia, entre ellos Alemania y Francia, en la denominada Operación Resistencia Ártica. España valorará en las próximas horas si se suma o no a la misión.
