L.D. / EFE.-
La vedette, que vivía en la Residencia Geriátrica Virgen del Pilar de Barcelona, recibió el pasado mes de febrero en Gavá un cálido homenaje al cumplir el centenario, un acto en el que confesó, sin sonrojarse, que en su primer siglo de vida "nunca me he enamorado".
María Yáñez nació en Cuevas de Almanzora (Almería) pero el cierre de las minas del pueblo la obligó a emigrar con su familia a Barcelona, donde muy jovencita comenzó a trabajar en una fábrica de bordados y otra de juguetes. Al cumplir 17 años, tras fugarse para casarse, en un matrimonio que resultó fugaz, ganó un concurso de belleza y entró por la puerta grande en el mundo del music-hall.
Debutó en 1923 cantando cuplés y, ya con el nombre de Dorita, que adoptó de una amiga francesa llamada Dorée, actuó en todos los teatros y cines de Barcelona, excepto en el Liceo, interpretando teatro costumbrista catalán, aunque pronto volvió al género del cabaré para convertirse en la reina del Paralelo hasta que se retiró definitivamente de los escenarios en la década de los 60 en el Teatro Victoria con "Historias del Paralelo".
María Yáñez nació en Cuevas de Almanzora (Almería) pero el cierre de las minas del pueblo la obligó a emigrar con su familia a Barcelona, donde muy jovencita comenzó a trabajar en una fábrica de bordados y otra de juguetes. Al cumplir 17 años, tras fugarse para casarse, en un matrimonio que resultó fugaz, ganó un concurso de belleza y entró por la puerta grande en el mundo del music-hall.
Debutó en 1923 cantando cuplés y, ya con el nombre de Dorita, que adoptó de una amiga francesa llamada Dorée, actuó en todos los teatros y cines de Barcelona, excepto en el Liceo, interpretando teatro costumbrista catalán, aunque pronto volvió al género del cabaré para convertirse en la reina del Paralelo hasta que se retiró definitivamente de los escenarios en la década de los 60 en el Teatro Victoria con "Historias del Paralelo".
