L. D. / EFE.-
"Queremos enseñar al público español una síntesis de lo que somos, presentar algo clásico y algo innovador que nos simbolice", ha explicado Zanella, director del ballet desde 1995 y que recientemente ha prorrogado su contrato con la compañía hasta el año 2005. Para tal fin, el Ballet de Viena, cuyas primeras representaciones en la Corte imperial vienesa datan de 1662, ha trasladado a la localidad gerundense a 30 de los 78 bailarines que integran su plantel, que el martes y el miércoles ofrecerán al público del Auditorio Jardins del Castell la
Suite de Raymonda
, de Alexander Glazunov, y
Alles Walzer
.
"Son dos obras que representan muy bien la doble naturaleza de la compañía porque la primera es puramente clásica y la segunda es una pieza de valses innovadora confeccionada por mí", ha enfatizado Zanella. Estrenada en San Petersburgo en 1898, Raymonda es un ballet romántico con música del ruso Alexander Glazunov que, ambientado en Francia, se sitúa a medio camino entre la leyenda y el cuento fantástico y narra los pormenores de una pareja aristocrática separada por las Cruzadas. La versión que Renato Zanella trae a Peralada es un montaje abreviado, especialmente diseñado para el festival gerundense, en que "se recogen los momentos más bellos del ballet", "una pieza gigante físicamente imposible de representar" en el auditorio.
Alles Walzer (Todo Valses), coreografía basada en la música vienesa, fue creada por el propio Renato Zanella y, estrenada el 18 de marzo de 1997, cuenta con partituras de los compositores austriacos Johan y Josef Strauss y Gustav Mahler. " Alles Walzer es baile de entretenimiento, baile dinámico, emocional, atlético y humorístico", ha señalado Zanella, que no duda en señalar que la pieza "reúne todos los ingredientes" de su trabajo de innovación al frente del Ballet Nacional de Viena.
Esta es la cuarta vez que el Ballet Estatal de la Opera de Viena desembarca en España bajo la dirección de Renato Zanella, que ha resaltado la afición de los españoles por el ballet clásico y ha tildado de "vacío" en la escena española la inexistencia de una compañía nacional de ballet clásico. Formada en su gran mayoría por bailarines extranjeros –en las filas del ballet conviven hasta veinte nacionalidades diferentes–, Zanella, nacido en Verona (Italia), niega categóricamente que la ascensión de la extrema derecha al poder en Austria haya tenido consecuencia alguna sobre el ballet de Viena. "El Gobierno se ocupa de los temas de inmigraciones ilegales pero todos sabemos que alrededor del mundo los artistas gozan de un estatus especial", ha añadido.
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"Son dos obras que representan muy bien la doble naturaleza de la compañía porque la primera es puramente clásica y la segunda es una pieza de valses innovadora confeccionada por mí", ha enfatizado Zanella. Estrenada en San Petersburgo en 1898, Raymonda es un ballet romántico con música del ruso Alexander Glazunov que, ambientado en Francia, se sitúa a medio camino entre la leyenda y el cuento fantástico y narra los pormenores de una pareja aristocrática separada por las Cruzadas. La versión que Renato Zanella trae a Peralada es un montaje abreviado, especialmente diseñado para el festival gerundense, en que "se recogen los momentos más bellos del ballet", "una pieza gigante físicamente imposible de representar" en el auditorio.
Alles Walzer (Todo Valses), coreografía basada en la música vienesa, fue creada por el propio Renato Zanella y, estrenada el 18 de marzo de 1997, cuenta con partituras de los compositores austriacos Johan y Josef Strauss y Gustav Mahler. " Alles Walzer es baile de entretenimiento, baile dinámico, emocional, atlético y humorístico", ha señalado Zanella, que no duda en señalar que la pieza "reúne todos los ingredientes" de su trabajo de innovación al frente del Ballet Nacional de Viena.
Esta es la cuarta vez que el Ballet Estatal de la Opera de Viena desembarca en España bajo la dirección de Renato Zanella, que ha resaltado la afición de los españoles por el ballet clásico y ha tildado de "vacío" en la escena española la inexistencia de una compañía nacional de ballet clásico. Formada en su gran mayoría por bailarines extranjeros –en las filas del ballet conviven hasta veinte nacionalidades diferentes–, Zanella, nacido en Verona (Italia), niega categóricamente que la ascensión de la extrema derecha al poder en Austria haya tenido consecuencia alguna sobre el ballet de Viena. "El Gobierno se ocupa de los temas de inmigraciones ilegales pero todos sabemos que alrededor del mundo los artistas gozan de un estatus especial", ha añadido.
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