L.D. / EFE.-
Un reparto con actores como Manuel Zarzo, José Pedro Carrión, Pablo Sanz, Conrado San Martín, Tony Isbert, Juan Gea o Alfredo Alba, dirigidos por Angel García Moreno en una producción de Luis Ramírez, son los nuevos intérpretes que dan vida a este jurado que debe debatir el destino de un hombre al declarar su inocencia o culpabilidad.
La voz en "off" de Fernando Fernán Gómez, en el papel del juez que ordena al jurado deliberar, da paso a doce hombres que se reúnen en una sala para votar el veredicto contra un joven acusado de matar a puñaladas a su padre.
Todos ellos parecen tener muy clara su decisión, pero a la hora de emitir su opinión el jurado número 8 vota "no culpable", una sorpresa que, después de un inicial enfado entre el resto de jurados, siembra una terrible duda entre ellos: mandar a la calle a un asesino, o a la silla eléctrica a un inocente.
A partir de esta premisa se desarrolla esta historia concebida en 1954 como obra televisiva por Reginald Rose -aunque llevada más tarde a los escenarios y después al cine con Henry Fonda como protagonista (1957)-, un texto que Nacho Artime ha adaptado al español "con respeto absoluto al original, aunque con diálogos más coloquiales que en los años 60, más acordes con los tiempos de hoy", según explicó en conferencia de prensa.
Una obra que, añadió Artime, "al abordarla hemos descubierto dos cosas en su favor: por un lado, que en España ahora ya hay jurados, y por tanto la gente puede entender mejor la situación de los personajes; de hecho, podrían verse en su mismo caso". "Y en segundo lugar -siguió-, que hay veces que la vida imita al arte. No está muy lejano el caso de Joaquín José Martínez (el español condenado a muerte en los Estados Unidos que, tras un segundo juicio, fue declarado inocente), y todo eso le da una rabiosísima actualidad al texto".
La voz en "off" de Fernando Fernán Gómez, en el papel del juez que ordena al jurado deliberar, da paso a doce hombres que se reúnen en una sala para votar el veredicto contra un joven acusado de matar a puñaladas a su padre.
Todos ellos parecen tener muy clara su decisión, pero a la hora de emitir su opinión el jurado número 8 vota "no culpable", una sorpresa que, después de un inicial enfado entre el resto de jurados, siembra una terrible duda entre ellos: mandar a la calle a un asesino, o a la silla eléctrica a un inocente.
A partir de esta premisa se desarrolla esta historia concebida en 1954 como obra televisiva por Reginald Rose -aunque llevada más tarde a los escenarios y después al cine con Henry Fonda como protagonista (1957)-, un texto que Nacho Artime ha adaptado al español "con respeto absoluto al original, aunque con diálogos más coloquiales que en los años 60, más acordes con los tiempos de hoy", según explicó en conferencia de prensa.
Una obra que, añadió Artime, "al abordarla hemos descubierto dos cosas en su favor: por un lado, que en España ahora ya hay jurados, y por tanto la gente puede entender mejor la situación de los personajes; de hecho, podrían verse en su mismo caso". "Y en segundo lugar -siguió-, que hay veces que la vida imita al arte. No está muy lejano el caso de Joaquín José Martínez (el español condenado a muerte en los Estados Unidos que, tras un segundo juicio, fue declarado inocente), y todo eso le da una rabiosísima actualidad al texto".
