L. D. / EFE.-
“C´est la vie”, basada en el famoso libro de Marie Hennezel “La muerte íntima” y protagonizada por Jacques Dutronc, Sandrine Bonnaire y Emmanuelle Riva, cuenta la historia de un hombre con una enfermedad terminal que ingresa a una clínica especializada en ayudar a sus pacientes a gozar de los últimos instantes de su vida.
“Esta película no habla de la muerte, sino de la franja de vida desde que a una persona le dicen que tiene una enfermedad incurable hasta que muere. Es una cinta sobre los distintos estados del cuerpo hasta la decadencia”, explicó este viernes en rueda de prensa el director francés Jean-Pierre Améris sobre una película protagonizada por “un hombre solitario que en el extremo de su vida descubre la belleza y la importancia de los vínculos humanos”.
Para preparar este trabajo, Améris, además de contar con los testimonios del libro de Hennezel, en el que cuenta su experiencia como psicóloga encargada de cuidar a personas antes de su muerte, estuvo un año entero en un centro de cuidados paliativos situado cerca de Marsella para entrar en contacto con enfermos terminales y así poder crear una ficción.
UNA PARADOJA
“A mí me pasó lo mismo que al personaje de la película, ya que al principio tenía miedo al aspecto físico que ofrece la muerte, y mi mirada cambió a medida que conocía el sitio. Esperas lo peor y te encuentras con un sitio en el que la gente disfruta de la vida, lo que es una paradoja”, señaló el también director de “Le bateau de mariage” (1993), “Les aveux de l´innocent” (1996) y “Mauvaises”.
En aquel lugar, de carácter estatal, “no reservado a la elite”, o como lo definió Améris, “una utopía posible”, este director galo se encontró con gente que tiene “el sufrimiento muy presente, pero pueden sentir placer”. “A los residentes les contamos nuestro proyecto y les dijimos que nos interesaba que formaran parte de él y eso les daba impulso vital”, explicó.
Es este sentido, puntualizó que “no quería hablar de la metafísica de la vida y la muerte, sino de las anécdotas cotidianas”. Asimismo, Améris, empeñado en no provocar al espectador, sino en “abrirles un camino para ver cosas que normalmente no podría ver”, reconoció su amor por todos los actores en “C´est la vie”, fueran profesionales o no. “Ésta era una película muy tierna, por lo que tenía que acariciarlos con la cámara”, concluyó.
El filme chino “Visible Secret” también fue proyectado este viernes dentro de la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Dirigida por la realizadora Ann Hui, protagonizada por Eason Chan, Shu Qi y Sam Lee, es una historia urbana de fantasmas que combina elementos del cine de terror con otros de comedia para ofrecer una intrigante obra de gran poder visual.
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“Esta película no habla de la muerte, sino de la franja de vida desde que a una persona le dicen que tiene una enfermedad incurable hasta que muere. Es una cinta sobre los distintos estados del cuerpo hasta la decadencia”, explicó este viernes en rueda de prensa el director francés Jean-Pierre Améris sobre una película protagonizada por “un hombre solitario que en el extremo de su vida descubre la belleza y la importancia de los vínculos humanos”.
Para preparar este trabajo, Améris, además de contar con los testimonios del libro de Hennezel, en el que cuenta su experiencia como psicóloga encargada de cuidar a personas antes de su muerte, estuvo un año entero en un centro de cuidados paliativos situado cerca de Marsella para entrar en contacto con enfermos terminales y así poder crear una ficción.
UNA PARADOJA
“A mí me pasó lo mismo que al personaje de la película, ya que al principio tenía miedo al aspecto físico que ofrece la muerte, y mi mirada cambió a medida que conocía el sitio. Esperas lo peor y te encuentras con un sitio en el que la gente disfruta de la vida, lo que es una paradoja”, señaló el también director de “Le bateau de mariage” (1993), “Les aveux de l´innocent” (1996) y “Mauvaises”.
En aquel lugar, de carácter estatal, “no reservado a la elite”, o como lo definió Améris, “una utopía posible”, este director galo se encontró con gente que tiene “el sufrimiento muy presente, pero pueden sentir placer”. “A los residentes les contamos nuestro proyecto y les dijimos que nos interesaba que formaran parte de él y eso les daba impulso vital”, explicó.
Es este sentido, puntualizó que “no quería hablar de la metafísica de la vida y la muerte, sino de las anécdotas cotidianas”. Asimismo, Améris, empeñado en no provocar al espectador, sino en “abrirles un camino para ver cosas que normalmente no podría ver”, reconoció su amor por todos los actores en “C´est la vie”, fueran profesionales o no. “Ésta era una película muy tierna, por lo que tenía que acariciarlos con la cámara”, concluyó.
El filme chino “Visible Secret” también fue proyectado este viernes dentro de la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Dirigida por la realizadora Ann Hui, protagonizada por Eason Chan, Shu Qi y Sam Lee, es una historia urbana de fantasmas que combina elementos del cine de terror con otros de comedia para ofrecer una intrigante obra de gran poder visual.
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