L.D. / EFE.-
Arroyo ha asegurado este viernes en la presentación de la exposición que tiene una duradera fascinación por el autor dublinés y muy especialmente por su obra más conocida, dada la "extraordinaria cantidad de evocativas imágenes que rezuma el texto". El pintor interpreta el texto literario en forma figurativa, haciendo repetido uso de la técnica del "collage" con una característica influencia de los surrealistas y de la estética pop.
Según el director del Círculo del Arte, Hans Meinke, "Ulises" nunca ha sido publicado en forma ilustrada, y tras mucho trabajo y esfuerzo para acabar este proyecto, "estalló la bomba de que los herederos de Joyce no nos querían dar el derecho de ilustrar el libro porque alegan que Joyce había pedido que nunca se ilustrara."
Para Arroyo, esta obstinación por parte del nieto del autor, Stephen Joyce, va en contra de "las anécdotas que han citado varios libros de historiadores sobre la petición de Joyce a Picasso, y tras su rechazo, a Matisse, de ilustrar "Ulises". "Tarde o temprano este proyecto se va a cumplir y vamos a ver una versión ilustrada de "Ulises" por Eduardo Arroyo en las librerías. Nuestra gran ilusión es que se pueda llegar a publicar antes de 'Bloomsday' 2004, fecha que marca el centenario del 16 de junio de 1904, en que transcurre la acción del libro", ha anunciado Meinke. Para esta fecha, ha añadido, se espera presentar una exposición de las ilustraciones de Arroyo en Dublin, ciudad natal de Joyce.
De momento, las ilustraciones y la escultura en forma de lámpara "Para leer a Ulises" diseñada por Arroyo se pueden ver en el Circulo del Arte hasta finales de noviembre. Mientras los herederos del escritor irlandés no den su permiso, Círculo de Lectores ha tenido que lanzar su proyecto en dos volúmenes: uno con la novela, y otro, el "Ulises ilustrado", con los dibujos que debían complementarla acompañados por un texto de Julián Ríos que constituye un auténtico recorrido literario por la obra de Joyce.
Según Meinke, las ilustraciones de Arroyo responden a "una lectura desenfadada y a la vez respetuosa de la obra cumbre de Joyce, no exenta de un humor mordaz al que tampoco es ajeno el texto de Julián Ríos, su extraordinario contrapunto literario". Arroyo ha lamentado que "la relación entre la pintura y la literatura que tuvo mucha importancia hasta los años 50, ha ido poco a poco cayendo en desuso" y dijo esperar que la comunicación y el intercambio de ideas entre autores y artistas se recupere.
Según el director del Círculo del Arte, Hans Meinke, "Ulises" nunca ha sido publicado en forma ilustrada, y tras mucho trabajo y esfuerzo para acabar este proyecto, "estalló la bomba de que los herederos de Joyce no nos querían dar el derecho de ilustrar el libro porque alegan que Joyce había pedido que nunca se ilustrara."
Para Arroyo, esta obstinación por parte del nieto del autor, Stephen Joyce, va en contra de "las anécdotas que han citado varios libros de historiadores sobre la petición de Joyce a Picasso, y tras su rechazo, a Matisse, de ilustrar "Ulises". "Tarde o temprano este proyecto se va a cumplir y vamos a ver una versión ilustrada de "Ulises" por Eduardo Arroyo en las librerías. Nuestra gran ilusión es que se pueda llegar a publicar antes de 'Bloomsday' 2004, fecha que marca el centenario del 16 de junio de 1904, en que transcurre la acción del libro", ha anunciado Meinke. Para esta fecha, ha añadido, se espera presentar una exposición de las ilustraciones de Arroyo en Dublin, ciudad natal de Joyce.
De momento, las ilustraciones y la escultura en forma de lámpara "Para leer a Ulises" diseñada por Arroyo se pueden ver en el Circulo del Arte hasta finales de noviembre. Mientras los herederos del escritor irlandés no den su permiso, Círculo de Lectores ha tenido que lanzar su proyecto en dos volúmenes: uno con la novela, y otro, el "Ulises ilustrado", con los dibujos que debían complementarla acompañados por un texto de Julián Ríos que constituye un auténtico recorrido literario por la obra de Joyce.
Según Meinke, las ilustraciones de Arroyo responden a "una lectura desenfadada y a la vez respetuosa de la obra cumbre de Joyce, no exenta de un humor mordaz al que tampoco es ajeno el texto de Julián Ríos, su extraordinario contrapunto literario". Arroyo ha lamentado que "la relación entre la pintura y la literatura que tuvo mucha importancia hasta los años 50, ha ido poco a poco cayendo en desuso" y dijo esperar que la comunicación y el intercambio de ideas entre autores y artistas se recupere.
