L D (EFE)
Nacido el 11 de mayo de 1916 en Iria-Flavia (Padrón. La Coruña) en una familia burguesa, de padre gallego y madre angloitaliana, Camilo José Cela confesó en alguna ocasión que fue un niño mimado en exceso, ya que, además de ser el primogénito, sus dos hermanos menores fallecieron. Expulsado de cuatro colegios porque se aburría “como una ostra”, Cela cursó el bachillerato en Vigo, con los Escolapios y los Marianistas, y después se trasladó a Madrid, donde pasó por las facultades de Medicina, Filosofía y Derecho.
Aunque no acabó ninguna de estas carreras, su vida universitaria, interrumpida por el estallido de la Guerra Civil, le permitió frecuentar a Pedro Salinas y al círculo intelectual de María Zambrano, además de presentar sus primeras poesías al mismísimo Menéndez Pidal. Desde muy joven abordó todos los géneros literarios, desde la poesía a la novela, pasando por el ensayo, los artículos o las obras dramáticas, y desempeñó muy diversas ocupaciones como pintor, torero, actor de cine, soldado profesional o funcionario.
A los 23 años, en 1939, escribió su primer libro, un poemario de estética superrealista titulado Pisando la dudosa luz del día . Tres años después escribió su primera novela, La familia de Pascual Duarte , un hito en la literatura española que ha sido traducida a más de veinte idiomas. Antes de conseguir su publicación, la novela fue rechazada en varias editoriales porque tenía un argumento “demasiado terrible” y podría tropezar con la censura. “Le va a ser difícil publicar la novela, pero usted es joven y puede cambiar de oficio”, le llegaron a decir. En 1943 solicitó por escrito (según su hijo, por necesidades económicas) trabajar en la censura, tras lo que se le concedió el trabajo y fue asignado a la “vigilancia” de dos revistas religiosas y una farmacéutica, lo cual no impidió que la segunda edición de La familia de pascual Duarte fuese retirada de las librerías españolas ese mismo año.
También tuvo problemas con la censura su segunda novela, La colmena , que se publicó en Buenos Aires en 1951. En esta obra, otro de sus mayores éxitos, Cela hizo, en clave de realismo social, una representación literaria del Madrid de los vencidos en la Guerra Civil. Después de una breve estancia en Inglaterra, donde en 1954 impartió un curso de conferencias universitarias, se instaló en Palma de Mallorca, donde fundó la revista Papeles de Son Armadans , en la que publicó algunos de sus textos, recuperó a escritores exiliados y acercó a corrientes de vanguardias internacionales, además de potenciar tendencias artísticas y literarias gallegas y catalanas.
Tres años después, en 1957, ingresó en la Real Academia de la Lengua con un discurso sobre la obra literaria del pintor Solana, y en 1964 viajó a América para dictar conferencias en una treintena de universidades estadounidenses. Entre tanto, Cela siguió su incesante experimentación con el lenguaje y los géneros literarios en obras como Pabellón de reposo (1943), Viaje a la Alcarria (1946), La catira (1955) o San Camilo 1936 (1969). Con la llegada de la democracia en junio de 1977, el rey don Juan Carlos le designó senador, y en 1980 ingresó en la Academia Gallega.
La década de los 80 fue para Cela la de los grandes reconocimientos a su labor literaria: en 1984 recibió el Premio Nacional de Literatura por Mazurca para dos muertos ; en 1987 el Príncipe de Asturias de las Letras, y en 1989, el Nobel de Literatura, un galardón para el que venía siendo propuesto desde siete años antes. Cela, el quinto escritor español distinguido con el Nobel tras José Echegaray, Jacinto Benavente, Juan Ramón Jiménez y Vicente Aleixandre, obtuvo el galardón por su “rica e intensa prosa”, que “con una pasión controlada” muestra “una visión provocadora de la realidad humana”, según explicó la Academia Sueca. Poco antes de recibir el premio, las revistas del corazón dieron a conocer el romance que Cela mantenía con la periodista Marina Castaño, una mujer de 33 años, cuarenta menos que él, que llevó al escritor a abandonar el domicilio conyugal en Palma de Mallorca, donde residía con su primera esposa, Rosario Conde, madre de su único hijo, Camilo José Cela Conde.
El escritor y la periodista contrajeron matrimonio civil en marzo de 1991 y finalmente, después de haber obtenido la nulidad de sus respectivos matrimonios, confirmaron su unión en una ceremonia religiosa en junio de 1988. Tras vivir en una finca de Guadalajara, el matrimonio se estableció en una casa de Puerta de Hierro, en Madrid. A comienzos de la década de los 80, el Nobel legó todos sus manuscritos, libros y obras de arte a la Fundación Camilo José Cela, que se constituyó bajo su presidencia vitalicia en unas casas del siglo XVIII en su aldea natal. Durante los 90 se siguió reconociendo la importancia de la obra de Cela que ganó el Planeta con su libro La cruz de San Andrés y, finalmente, en 1995, el Cervantes.
Después de habérsele concedido el Planeta y negado el Cervantes, el escritor, decepcionado, afirmó en unas polémicas declaraciones que este galardón estaba “lleno de mierda porque se ha politizado”, a pesar de lo cual aceptó el premio cuando le fue otorgado. La actividad creativa de Cela se interrumpió en buena medida tras la concesión del Nobel y todo lo que vino después. Por eso tardó diez años en terminar su última novela, Madera de boj , que vio la luz en septiembre del 99 y en la que refleja el alma y la esencia de los habitantes de la Costa de la Muerte gallega.
Entre los numerosos galardones que mereció a lo largo de su vida cabe destacar la Medalla del V Centenario del Descubrimiento de América, concedida por el Gobierno de Puerto Rico en 1993, y la Medalla de Oro de Picasso, que le otorgó la Unesco el 9 de septiembre de 1994 por su contribución al arte y a las ciencias universales Nombrado doctor honoris causa por una veintena de universidades, Cela posee también el título de Marqués de Iria Flavia, de la Orden del Gran Atributo de Efeso y la Abeja de Oro de Guadalajara, entre otras distinciones.
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Aunque no acabó ninguna de estas carreras, su vida universitaria, interrumpida por el estallido de la Guerra Civil, le permitió frecuentar a Pedro Salinas y al círculo intelectual de María Zambrano, además de presentar sus primeras poesías al mismísimo Menéndez Pidal. Desde muy joven abordó todos los géneros literarios, desde la poesía a la novela, pasando por el ensayo, los artículos o las obras dramáticas, y desempeñó muy diversas ocupaciones como pintor, torero, actor de cine, soldado profesional o funcionario.
A los 23 años, en 1939, escribió su primer libro, un poemario de estética superrealista titulado Pisando la dudosa luz del día . Tres años después escribió su primera novela, La familia de Pascual Duarte , un hito en la literatura española que ha sido traducida a más de veinte idiomas. Antes de conseguir su publicación, la novela fue rechazada en varias editoriales porque tenía un argumento “demasiado terrible” y podría tropezar con la censura. “Le va a ser difícil publicar la novela, pero usted es joven y puede cambiar de oficio”, le llegaron a decir. En 1943 solicitó por escrito (según su hijo, por necesidades económicas) trabajar en la censura, tras lo que se le concedió el trabajo y fue asignado a la “vigilancia” de dos revistas religiosas y una farmacéutica, lo cual no impidió que la segunda edición de La familia de pascual Duarte fuese retirada de las librerías españolas ese mismo año.
También tuvo problemas con la censura su segunda novela, La colmena , que se publicó en Buenos Aires en 1951. En esta obra, otro de sus mayores éxitos, Cela hizo, en clave de realismo social, una representación literaria del Madrid de los vencidos en la Guerra Civil. Después de una breve estancia en Inglaterra, donde en 1954 impartió un curso de conferencias universitarias, se instaló en Palma de Mallorca, donde fundó la revista Papeles de Son Armadans , en la que publicó algunos de sus textos, recuperó a escritores exiliados y acercó a corrientes de vanguardias internacionales, además de potenciar tendencias artísticas y literarias gallegas y catalanas.
Tres años después, en 1957, ingresó en la Real Academia de la Lengua con un discurso sobre la obra literaria del pintor Solana, y en 1964 viajó a América para dictar conferencias en una treintena de universidades estadounidenses. Entre tanto, Cela siguió su incesante experimentación con el lenguaje y los géneros literarios en obras como Pabellón de reposo (1943), Viaje a la Alcarria (1946), La catira (1955) o San Camilo 1936 (1969). Con la llegada de la democracia en junio de 1977, el rey don Juan Carlos le designó senador, y en 1980 ingresó en la Academia Gallega.
La década de los 80 fue para Cela la de los grandes reconocimientos a su labor literaria: en 1984 recibió el Premio Nacional de Literatura por Mazurca para dos muertos ; en 1987 el Príncipe de Asturias de las Letras, y en 1989, el Nobel de Literatura, un galardón para el que venía siendo propuesto desde siete años antes. Cela, el quinto escritor español distinguido con el Nobel tras José Echegaray, Jacinto Benavente, Juan Ramón Jiménez y Vicente Aleixandre, obtuvo el galardón por su “rica e intensa prosa”, que “con una pasión controlada” muestra “una visión provocadora de la realidad humana”, según explicó la Academia Sueca. Poco antes de recibir el premio, las revistas del corazón dieron a conocer el romance que Cela mantenía con la periodista Marina Castaño, una mujer de 33 años, cuarenta menos que él, que llevó al escritor a abandonar el domicilio conyugal en Palma de Mallorca, donde residía con su primera esposa, Rosario Conde, madre de su único hijo, Camilo José Cela Conde.
El escritor y la periodista contrajeron matrimonio civil en marzo de 1991 y finalmente, después de haber obtenido la nulidad de sus respectivos matrimonios, confirmaron su unión en una ceremonia religiosa en junio de 1988. Tras vivir en una finca de Guadalajara, el matrimonio se estableció en una casa de Puerta de Hierro, en Madrid. A comienzos de la década de los 80, el Nobel legó todos sus manuscritos, libros y obras de arte a la Fundación Camilo José Cela, que se constituyó bajo su presidencia vitalicia en unas casas del siglo XVIII en su aldea natal. Durante los 90 se siguió reconociendo la importancia de la obra de Cela que ganó el Planeta con su libro La cruz de San Andrés y, finalmente, en 1995, el Cervantes.
Después de habérsele concedido el Planeta y negado el Cervantes, el escritor, decepcionado, afirmó en unas polémicas declaraciones que este galardón estaba “lleno de mierda porque se ha politizado”, a pesar de lo cual aceptó el premio cuando le fue otorgado. La actividad creativa de Cela se interrumpió en buena medida tras la concesión del Nobel y todo lo que vino después. Por eso tardó diez años en terminar su última novela, Madera de boj , que vio la luz en septiembre del 99 y en la que refleja el alma y la esencia de los habitantes de la Costa de la Muerte gallega.
Entre los numerosos galardones que mereció a lo largo de su vida cabe destacar la Medalla del V Centenario del Descubrimiento de América, concedida por el Gobierno de Puerto Rico en 1993, y la Medalla de Oro de Picasso, que le otorgó la Unesco el 9 de septiembre de 1994 por su contribución al arte y a las ciencias universales Nombrado doctor honoris causa por una veintena de universidades, Cela posee también el título de Marqués de Iria Flavia, de la Orden del Gran Atributo de Efeso y la Abeja de Oro de Guadalajara, entre otras distinciones.
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