L D (EFE)
El director también interpreta al protagonista, un vagabundo llamado Salva, que salta a la fama a través de un programa de televisión y se convierte en un multimillonario al que miles de telespectadores adoran como a un mesías. El protagonista tiene un aspecto parecido a Jesucristo y "mucho de autobiográfico", según ha dicho Mollá, que ha sufrido en su propia piel lo que significa hacerse famoso de un día para otro.
Los acontecimientos superan al protagonista de "No somos nadie", que se hace popular gracias a un programa titulado "Mano Dura", en el que el público vota si se ejecuta en directo al concursante elegido.
Después de diez años intentando realizar un largometraje, Mollá ha llegado a la recta final del proceso gracias a la productora Lola Films, que ha invertido 500 millones de pesetas en este largometraje bíblico-mesiánico, que combina la iconografía cristiana con la estética de la tele-basura.
© www.libertaddigital.com 2002
Todos los derechos reservados
!-->
Los acontecimientos superan al protagonista de "No somos nadie", que se hace popular gracias a un programa titulado "Mano Dura", en el que el público vota si se ejecuta en directo al concursante elegido.
Después de diez años intentando realizar un largometraje, Mollá ha llegado a la recta final del proceso gracias a la productora Lola Films, que ha invertido 500 millones de pesetas en este largometraje bíblico-mesiánico, que combina la iconografía cristiana con la estética de la tele-basura.
Todos los derechos reservados
!-->
