L D (EFE)
Publicado por Rafael Dalmau Editor, en el libro, Clara da a conocer por primera vez la declaración del guardia civil que acabó con la vida de Caraquemada aquella noche de 1963 en Castellnou de Bages cerca de un camino y a la luz de la luna, después de haber participado en un sabotaje.
A pesar de que la tesis que había prevalecido hasta ahora de que Vila murió seis horas después de recibir los disparos, Clara ha accedido a la documentación del Tribunal Militar Tercero de Barcelona en la que se indica que el último maquis falleció al instante, después de haber disparado también su arma contra un agente de la Guardia Civil.
Clara, que ha trabajado principalmente con los fondos de los Gobiernos Civiles de Gerona y de Barcelona, repasa a lo largo de las páginas del libro la vida de Vila, nacido en Peguera, cerca de Berga, en abril de 1908, así como su exilio en Francia tras la guerra civil y sus incursiones por la zona montañosa del Berguedá y el Bages, posteriormente. El último maquis catalán, que residía en Prada de Conflent (Francia), era un revolucionario utópico que, en solitario la mayoría de las veces, era partidario de sabotear las líneas de tren y las centrales eléctricas.
Josep Clara ha explicado que "Caraquemada" es un personaje de otra época que "creía que paralizando el sector energético se pararían las fábricas de España y se desestabilizaría el régimen franquista".
A pesar de que la tesis que había prevalecido hasta ahora de que Vila murió seis horas después de recibir los disparos, Clara ha accedido a la documentación del Tribunal Militar Tercero de Barcelona en la que se indica que el último maquis falleció al instante, después de haber disparado también su arma contra un agente de la Guardia Civil.
Clara, que ha trabajado principalmente con los fondos de los Gobiernos Civiles de Gerona y de Barcelona, repasa a lo largo de las páginas del libro la vida de Vila, nacido en Peguera, cerca de Berga, en abril de 1908, así como su exilio en Francia tras la guerra civil y sus incursiones por la zona montañosa del Berguedá y el Bages, posteriormente. El último maquis catalán, que residía en Prada de Conflent (Francia), era un revolucionario utópico que, en solitario la mayoría de las veces, era partidario de sabotear las líneas de tren y las centrales eléctricas.
Josep Clara ha explicado que "Caraquemada" es un personaje de otra época que "creía que paralizando el sector energético se pararían las fábricas de España y se desestabilizaría el régimen franquista".
