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ARCHIVO DE LA CORONA

Localizan el barrio judío de la villa zaragozana de Luna

El equipo científico de "Aragón. Espacio Sefarad", ha localizado el barrio judío de la villa zaragozana de Luna. La comarca de las Cinco Villas se distingue por ser una de las zonas con mayor número de asentamientos judíos, ya que contaba en la Edad Media con nueve aljamas o concejos y numerosos asentamientos dispersos.

L D (EFE) Además, ante la práctica ausencia de población mudéjar, su densidad e importancia se eleva a unos niveles desconocidos en otros puntos de Sefarad, según un comunicado de la institución provincial. Gracias al estudio de la documentación notarial y municipal, así como a través de los fondos del Archivo de la Corona de Aragón, se ha podido determinar que el barrio judío de Luna, cuya población se remonta a fines del siglo XII y comienzos del XIII, se articulaba en torno a la actual calle de Puyfranco y Codillo.

El alto grado de convivencia alcanzado permitió que no fuera un barrio cerrado y segregado, sino abierto y, de hecho, las fuentes no hablan nunca de "judería", sino del barrio de Puyfranco, en el que también había viviendas cristianas. Su población en el siglo XV estaba compuesta por veinte familias, frente a las 34 de los cristianos "de condición", es decir, aquellos que debían pagar pecha (se excluyen infanzones y el clero), lo que da idea de su trascendencia en la vida de esa villa.

La aljama está dirigida por tres adelantados que representan a las tres "manos" o estratos sociales que la componían, siendo asesorados por un Consejo de nueve miembros. Se conservan algunos documentos muy interesantes como la contratación del rabino, diversos testamentos y capitulaciones matrimoniales. Entre sus linajes más importantes se encuentran los Abadías, Amato, Toro, Ambrón, Abenluengo, Atortox, Elisa, Jana ó Meger. La actividad económica se vinculaba especialmente con el negocio de la lana.

El área crediticia se extendía por las localidades de Asín, Biel, Ejea, El Bayo, Erla, El Frago, Lacasta, Las Pedrosas, Farasdués, Murillo y Uncastillo. Con el apoyo de la Diputación de Zaragoza y del Ayuntamiento de esta población, así como el Centro de Estudios de las Cinco Villas, se pretende revitalizar este barrio, donde se conservan interesantes vestigios de la presencia judía, mediante su señalización con placas cerámicas. Todavía mantiene intacta alguna de sus viviendas en piedra sillar e interiores que presentan la misma disposición medieval (cocinas, patios).

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