L D (EFE)
Este templo católico será el más grande de Estados Unidos y el tercero en tamaño del mundo, con el que la populosa archidiócesis quiere iniciar una nueva etapa alejada de los escándalos que han salpicado a la Iglesia Católica estadounidense durante este año. Tras seis años de proyecto y obras, el cardenal de Los Ángeles, Roger Mahony, encabezó una multitudinaria procesión para bautizar ante el altar de mármol rojo un templo que ha costado casi 200 millones de dólares y que pretende dar unidad a la zona centro de la ciudad californiana.
El Papa Juan Pablo II, quien envió un mensaje que fue leído durante la ceremonia, indicó que la catedral representa la diversidad de la ciudad de Los Ángeles. Entre los asistentes se encontraban, entre otros, el arquitecto Robert Graham, que ha diseñado las puertas de bronce de 25 toneladas del templo, junto a su esposa, la actriz Angelica Huston. La catedral se levanta junto a una de las principales arterias de la ciudad, la autopista 101, cerca del nuevo palacio de la música diseñado por Frank Gehry y del Museo de Arte Contemporáneo del japonés Arata Isozaki, en un área de negocios sin edificios cívicos que en horas nocturnas queda generalmente despoblada.
La catedral es la reinterpretación modernista que ha realizado Moneo de las antiguas misiones españolas de California, que aúna altos techos con muros de hormigón y tapices con figuras de 135 santos junto a esquinas que evitan el ángulo recto. La procesión llevó a través del templo las reliquias de varios santos, entre ellas las de Fray Junípero Serra, el monje franciscano español que fundó las primeras misiones de California.
El diario "Los Angeles Times" ha destacado el "austero misticismo" y "la inesperada calidez interior" de la catedral, que considera muestra de "una destacable inteligencia arquitectónica", y el cardenal Mahony ha señalado que no puede estar más contento con el resultado final que "ha roto el molde". Otros, sin embargo, han censurado su excesiva modernidad y sobre todo su elevado coste en un momento de apuros económicos para la archidiócesis de Los Ángeles. En el exterior, varios grupos de personas reflejaban la división de opiniones que ha creado la construcción de la catedral y mientras unos mantenían pancartas de apoyo al templo y al cardenal Mahony, otros denunciaban lo que consideraban como un derroche.
Moneo explicó que se trata de "un edificio complejo, en un área de 300 por 150 metros, con un diseño que arranca de las condiciones urbanísticas y respeta aspectos de la arquitectura religiosa". "Se ha mantenido la planta cruciforme que ha servido como santo y seña para este tipo de templos", dijo, y agregó que "el manejo de la luz es importante; los muros son fuentes de luz con ventanas de alabastro". Todo en el edificio de Moneo es colosal, como lo demuestran las cifras: pesa 56.000 toneladas y ocupa un área de 22.300 metros cuadrados, de la que el edificio supone 5.300 metros cuadrados. Está emplazada junto a una plaza de 10.000 metros cuadrados y un enorme aparcamiento para 600 vehículos, y encima de un mausoleo con 6.000 espacios.
El Papa Juan Pablo II, quien envió un mensaje que fue leído durante la ceremonia, indicó que la catedral representa la diversidad de la ciudad de Los Ángeles. Entre los asistentes se encontraban, entre otros, el arquitecto Robert Graham, que ha diseñado las puertas de bronce de 25 toneladas del templo, junto a su esposa, la actriz Angelica Huston. La catedral se levanta junto a una de las principales arterias de la ciudad, la autopista 101, cerca del nuevo palacio de la música diseñado por Frank Gehry y del Museo de Arte Contemporáneo del japonés Arata Isozaki, en un área de negocios sin edificios cívicos que en horas nocturnas queda generalmente despoblada.
La catedral es la reinterpretación modernista que ha realizado Moneo de las antiguas misiones españolas de California, que aúna altos techos con muros de hormigón y tapices con figuras de 135 santos junto a esquinas que evitan el ángulo recto. La procesión llevó a través del templo las reliquias de varios santos, entre ellas las de Fray Junípero Serra, el monje franciscano español que fundó las primeras misiones de California.
El diario "Los Angeles Times" ha destacado el "austero misticismo" y "la inesperada calidez interior" de la catedral, que considera muestra de "una destacable inteligencia arquitectónica", y el cardenal Mahony ha señalado que no puede estar más contento con el resultado final que "ha roto el molde". Otros, sin embargo, han censurado su excesiva modernidad y sobre todo su elevado coste en un momento de apuros económicos para la archidiócesis de Los Ángeles. En el exterior, varios grupos de personas reflejaban la división de opiniones que ha creado la construcción de la catedral y mientras unos mantenían pancartas de apoyo al templo y al cardenal Mahony, otros denunciaban lo que consideraban como un derroche.
Moneo explicó que se trata de "un edificio complejo, en un área de 300 por 150 metros, con un diseño que arranca de las condiciones urbanísticas y respeta aspectos de la arquitectura religiosa". "Se ha mantenido la planta cruciforme que ha servido como santo y seña para este tipo de templos", dijo, y agregó que "el manejo de la luz es importante; los muros son fuentes de luz con ventanas de alabastro". Todo en el edificio de Moneo es colosal, como lo demuestran las cifras: pesa 56.000 toneladas y ocupa un área de 22.300 metros cuadrados, de la que el edificio supone 5.300 metros cuadrados. Está emplazada junto a una plaza de 10.000 metros cuadrados y un enorme aparcamiento para 600 vehículos, y encima de un mausoleo con 6.000 espacios.
