Las tres décadas de sones de la frontera mexicana con el Río Grande y el desierto de Arizona, cantados por Los Tigres del Norte con letras tan crudas como la realidad, están en España de la mano de una etiqueta, el "narco-corrido", traída a la actualidad por la novela de Arturo Pérez Reverte "La Reina del Sur", inspirada en una de sus canciones.
El grupo, integrado por cinco músicos apellidados Hernández (cuatro hermanos y un primo) presentó en Madrid (donde actuarán este miércoles en La Riviera) una gira que les ha llevado ya a Barcelona y Alicante y que tiene programadas además actuaciones en Salamanca (día 12), Navarra (el 14) y Bilbao (el 17).
El corrido fue la banda sonora de la revolución, pero "ya no hay revolucionarios, sino tráfico de drogas. En los setenta cantábamos a los ilegales, hablábamos de los espaldas mojadas -emigrantes mexicanos en situación irregular en Estados Unidos- y sufrimos la humillación del racismo al ser expulsados de locales estadounidenses donde no se admitían latinos", relataba Hernán. "En los ochenta le cantamos a la amnistía y ahora a los narcos" y a políticos como Salinas de Gortari o el actual presidente mexicano, Vicente Fox, cuyas promesas de cambio reclaman en un corrido censurado (no es la primera vez) que la gente reivindica "poniéndolo en los cds de sus autos y subiendo en la calle el volumen", señalaba Jorge.
"Los gobiernos saben mejor que nosotros quiénes son los que manejan realmente el narcotráfico", acusaban este miércoles los hermanos Hernández, quienes a veces, confiesan, han recibido notas con mensajes del tipo "estamos con ustedes para lo que necesiten" y quienes, siempre, han contado historias reales, "pero cambiando los nombres, porque desde niños hemos trabajado sin cometer errores".
El grupo, integrado por cinco músicos apellidados Hernández (cuatro hermanos y un primo) presentó en Madrid (donde actuarán este miércoles en La Riviera) una gira que les ha llevado ya a Barcelona y Alicante y que tiene programadas además actuaciones en Salamanca (día 12), Navarra (el 14) y Bilbao (el 17).
El corrido fue la banda sonora de la revolución, pero "ya no hay revolucionarios, sino tráfico de drogas. En los setenta cantábamos a los ilegales, hablábamos de los espaldas mojadas -emigrantes mexicanos en situación irregular en Estados Unidos- y sufrimos la humillación del racismo al ser expulsados de locales estadounidenses donde no se admitían latinos", relataba Hernán. "En los ochenta le cantamos a la amnistía y ahora a los narcos" y a políticos como Salinas de Gortari o el actual presidente mexicano, Vicente Fox, cuyas promesas de cambio reclaman en un corrido censurado (no es la primera vez) que la gente reivindica "poniéndolo en los cds de sus autos y subiendo en la calle el volumen", señalaba Jorge.
"Los gobiernos saben mejor que nosotros quiénes son los que manejan realmente el narcotráfico", acusaban este miércoles los hermanos Hernández, quienes a veces, confiesan, han recibido notas con mensajes del tipo "estamos con ustedes para lo que necesiten" y quienes, siempre, han contado historias reales, "pero cambiando los nombres, porque desde niños hemos trabajado sin cometer errores".
