
Firmar una etapa larga y buena de un personaje mítico como el Capitán América es complicado. Siempre lo es. Incluso para genios del guion y del dibujo. Y mucho mas después de eventos como Imperio Secreto, donde se cambió todo el paradigma del Capitán llevándole a jugar como líder del lado opuesto a lo que siempre ha defendido, es decir, a ser el jefe de Hydra. Por eso, Ta-Nehisi Coates tuvo muchísima montaña que ascender para recoger el testigo y firmar una etapa convincente. ¿Llegó a lo alto de la montaña con éxito? Pues me temo que se quedó a medias.
En la reseña de hoy voy a terminar de finiquitar la primera que hice hace unos meses con el primer tomo en Marvel Deluxe de esta etapa que acaba ahora con el segundo llamado "Todos mueren jóvenes". ¿Me ha gustado este segundo tomo? Por momentos sí y por momentos creo que más que del Capitán, aquí de quien se habla es de Sharon Carter y eso, a nivel personal, me decepciona. ¿Por qué? Porque si quiero leer algo de Sharon busco un cómic llamado Sharon Carter, pero si quiero centrar mi tiro como lector en el Capitán, me gusta que el foco, en mayor medida, lo tenga Steve Rogers.

Antes de seguir con más detalles, vamos con el apartado técnico: guion de Ta-Nehisi Coates, dibujo con Bob Quinn, Jason Masters o Leonard Kirk, contiene Captain America 16-30, editorial Panini, cartoné tapa dura, editorial Panini, 368 páginas y un precio de 42 euros.
Vamos con la reseña
Una historia del Capitán con poco Capitán
Como hice en su día, repasamos lo que sabemos hasta la fecha. Imaginen que durante todos estos años, el Capitán, es decir, Steve Rogers, ha mentido a todo el mundo, se ha ganado la confianza y el respeto de todos, pero en realidad es un agente al servicio de Hydra, la sociedad nazi que juró destruir en su día. Eso pasó en el evento llamado Imperio Secreto. El Capi traicionaba a todo el mundo y se convertía en un dictador que durante bastante tiempo impuso su ley en territorio norteamericano. Finalmente la cosa no era lo que parecía y Steve Rogers volvió a ser el Capitán América que todos conocemos. ¿Cuál es el problema? Que la confianza en él desapareció por completo. Eso es lo que vimos en el primer tomo de esta recopilación en Marvel Deluxe. La historia tenía buenas intenciones, el dibujo de Leinil Francis Yu y Adam Kubert tenían un gran nivel y aunque iba de más a menos, el tomo me gustó bastante.

¿Qué pasa con este segundo? Lo que he comentado antes, que por momentos veo muy a lo lejos al Capitán América y a Sharon Carter como protagonista de la historia. Ojo, esto no tiene nada que ver con feminismo en Marvel ni nada por el estilo. No estoy de acuerdo con aquellos que lo ven hasta en la sopa, pero sí es indudable que Coates acaba su etapa con bastante menos acción y protagonismo de Rogers para dárselo a Sharon. Eso es algo que, a nivel personal, no me termina de convencer nunca. Primero porque actualmente el precio de todo está por las nubes y hay que seleccionar mucho lo que se compra y se lee. Si alguien busca un cómic del Capitán América, siempre debe haber algo más del Capi que de otro personaje. Si pido lentejas en una restaurante, no puede haber más chorizo que lenteja, por decirlo a las claras. Aunque te encante el chorizo. Tiene que haber más del Capitán y creo que Coates se pierde en contar cosas que no llevan a ninguna parte.
Por otro lado, sin ser un mal dibujo, Bob Quinn, Jason Masters o Leonard Kirk no son Kubert o Leinil Francis Yu y eso aumenta aún más la sensación de que la etapa va de más a menos. Os dejo varios ejemplos del dibujo de este segundo tomo:


Otra cosa que creo que no ayuda a este tomo es que a la vez se ha ido publicando en España la etapa del Capitán América de Lanzing y Kelly con el dibujo de Carmen Carnero y esa sí es una etapa mucho más reconocible del Capitán América. De hecho ahora se va a publicar en Marvel Deluxe en 2024. En la misma tenemos a los dos Capis, Steve Rogers y Sam Wilson, además de una historia llena de acción y conspiración que le viene que ni pintado a los personajes principales y secundarios.
Conclusión: es irregular. Menos Capi de lo que debería tener. Coates aún tiene mucho que demostrar para ganarse al público. Si ya tienes el primero, el modo completista suele tirar mucho, pero este segundo tomo es peor que el primero. Mi consejo: el Capitán de Carnero y cía. Si gustan, disfruten de la lectura.

