
La acentuación es, sin duda, uno de los puntos más conflictivos de la ortografía española. Entre las consultas más habituales de los hablantes surge una pregunta que se repite con frecuencia: ¿es correcto escribir periodo sin tilde o debe llevarla, como en período?
La Real Academia Española ha respondido en numerosas ocasiones a esta cuestión, tanto en su web como a través de sus redes sociales. Y lo hace sin rodeos: las dos formas son válidas. No existe una opción incorrecta ni se trata de una falta de ortografía, sino de lo que los académicos denominan palabras con más de una acentuación prosódica.
En español existen algunas palabras que admiten más de una acentuación sin cambio de significado, como «período/periodo» o «elegíaco/elegiaco» (a veces, dependiendo de la zona de uso, como en «video/vídeo»).
Se ofrece una amplia explicación en la «OLE»: https://t.co/nPdIUutFGE. pic.twitter.com/BHqzrDoPys
— RAE (@RAEinforma) September 18, 2024
Ambas formas son correctas
Según explica la RAE, lo normal es que cada palabra tenga un único acento en la lengua. No obstante, existe un reducido grupo de términos que presentan más de uno, y que pueden pronunciarse de varias formas sin dejar de ser la misma palabra, sin que ese cambio en la sílaba sobre la que recae el acento lleve asociado ningún cambio en el valor semántico o referencial del término.
Esto significa que tanto periodo como período tienen exactamente el mismo significado. La única diferencia está en la pronunciación: la primera forma es llana, mientras que la segunda es esdrújula. En algunos países se utiliza más una variante y en otros predomina la contraria, pero ambas gozan del mismo reconocimiento académico.
El fenómeno no es exclusivo de esta palabra. También ocurre con video y vídeo, afrodisiaco y afrodisíaco, cardiaco y cardíaco, policiaco y policíaco o paradisiaco y paradisíaco. Todas estas parejas aparecen recogidas en el diccionario académico y cualquiera de sus formas puede emplearse en un texto formal.
De hecho, los usos varían según las regiones. En España, la mayoría de los medios de comunicación emplean vídeo, mientras que en buena parte de América Latina la opción preferida es video. Algo similar sucede con periodo y período, donde la elección se suele inclinar hacia una u otra según la tradición lingüística local.

