
El centenario del nacimiento de Rafael Azcona ha convertido 2026 en un año de homenaje al guionista en Logroño, con múltiples actividades culturales. Así lo ha explicado el experto y amigo del escritor, Bernardo Sánchez, en una entrevista en esRadio, en el programa Es la Mañana de Fin de Semana, donde ha reivindicado su figura como uno de los grandes nombres del cine español.
Sánchez ha destacado la dificultad de definir a Azcona en pocas palabras, aunque ha subrayado su enorme influencia en el cine. "Azcona fue alguien que en cualquier caso ensanchó mucho el trabajo del guionista, se convirtió en un emblema de profesionalidad, discreción, internacionalidad", ha señalado. En ese sentido, ha añadido que "siempre hay dos tipos de guionistas del cine español antes y después de Rafael".
El experto ha explicado que el éxito de Azcona radica en su conexión con la realidad cotidiana. "Él estaba en contacto con la realidad con su España, con la gente y la gente le ha devuelto el cariño y el aprecio. Él era permeable a todo y lo escuchaba, veía y escribía lo que veía y lo que escuchaba", ha afirmado, destacando cómo esa mirada se trasladó a sus obras.
Un autor ligado a sus orígenes
Azcona nació en Logroño en 1926 y vivió allí sus primeros años, una etapa clave en su desarrollo creativo. "Son 25 años absolutamente fundamentales y ese arraigo y esa memoria auditiva, ocular, familiar histórica, fue la que luego trasladó con la misma fidelidad a sus guiones", ha explicado Sánchez. Tras su llegada a Madrid en 1951, comenzó a abrirse camino en el mundo literario hasta que dio el salto definitivo al cine.
Ese cambio llegó con El pisito, una obra que marcó su trayectoria. "El primer giro de guión de su vida fue pasar a escribir guiones cinematográficos, algo que nunca hubiera pensado", ha recordado el experto. A partir de ahí, Azcona colaboró con algunos de los grandes directores del cine español, como Luis García Berlanga o Carlos Saura.
Sobre su forma de trabajar, Sánchez ha destacado que el guionista concebía el cine como un proceso compartido. "Para él hacer un guión era hablar el guión con el director con el que iba a trabajar y eso era condición para trabajar un mano a mano entre el director y él", ha explicado. Esa metodología le permitió reflejar distintas facetas de la sociedad española a través de sus historias.
Un legado que retrata a España
En este sentido, el experto ha subrayado que la obra de Azcona es clave para entender la evolución del país. "Quien quiera saber cómo somos tiene que ver las películas de Berlanga con Rafael. Ahí está todo", ha afirmado, en línea con la valoración de críticos internacionales que consideran su obra un retrato de la España del siglo XX.
Logroño se ha volcado en la conmemoración del centenario con proyecciones, exposiciones y actividades culturales. "Rafael es muy recordado y se le evoca, se le recuerda", ha señalado Sánchez, destacando el arraigo del autor en su ciudad natal, donde incluso existen espacios culturales con su nombre.
Más allá de su legado profesional, el experto ha querido destacar su faceta más personal. "Yo siempre lo recuerdo riendo", ha afirmado, subrayando que esa risa "era toda una visión del mundo, no solamente una visión del mundo, sino una forma de estar delante del mundo".

