
La Fundación Mapfre abre su calendario de exposiciones con dos de los artistas más relevantes en su ámbito: el casi desconocido pintor sueco Anders Zorn, del que se muestra su vínculo cosmopolita sin abandonar sus raíces, y la obra de la fotógrafa norteamericana Helen Levitt, la primera en España.
Zorn (1860-1920) es el pintor sueco más relevante del siglo XIX, afirma este martes la comisaria de la muestra 'Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra', Casilda Ybarra Satrústegui "además del retratista más solicitado de su tiempo", lo que le llevó por toda Europa, incluso por España, encandilado por la pintura de su compatriota Egron Lundgren.
"A España viene buscando la imagen romántica de la mujer española", apunta Ybarra, mostrando los retratos de la mujer andaluza morena y de grandes ojos negros, ataviada con mantón de Manila o trabajando en la fábrica de tapices.
Una etapa en la que retrató a la XVI duquesa de Alba y de Osuna, obras hoy perdidas. En la exposición sí aparece el retrato de Cristina Morphy, hija del secretario de Alfonso XII, el conde Guillermo de Morphy, entre las más de 130 obras que se exhiben entre pinturas, grabados y esculturas, con cartelas donde autores invitados como los escritores Estrella de Diego, Julio Llamazares y Marta Sanz, además de la fotógrafa Gloria Oyarzábal comparten sus impresiones.
La comisaria advierte que Zorn tenía como referente a Velázquez, y mantuvo una magnífica relación con Ramón Casas y Joaquín Sorolla, precisamente, hace 34 años se realizó un diálogo expositivo con las obras del pintor valenciano y Zorn, ambos vinculados a la pintura naturalista.
La luz, los efectos atmosféricos, la vida cotidiana y los motivos anecdóticos son los ejes de su etapa como acuarelista hasta que percibió que el óleo era el medio de los grandes artistas que querían competir en la escena internacional.
Viajó a Estados Unidos y a Londres, donde se instaló por un tiempo, se consolidó como retratista, pero fue en París donde obtuvo su gran reconocimiento y donde reforzó su imagen de artista cosmopolita, una obra que queda "arrasada por la llegada de las vanguardias que acaba cayendo en el olvido", señala la comisaria.

El arraigo a sus orígenes le hizo volver a Suecia, donde resaltó la "individualidad" de cada persona y plasmó la vida en su región con un "lenguaje moderno, libertad técnica y encuadres atrevidos", detalla Ybarra.
Helen Levitt y la calle como escenario
La fotógrafa Helen Levitt (1913-2009) comenzó en la década de los 30 del siglo pasado a fotografiar la calle, que se convirtió en "su escenario", inspirada por las imágenes del francés Henri Cartier-Bresson que la llevaron a comprar su Leica, la misma cámara que él utilizaba.
Así lo ha explicado Joshua Chuang, durante la presentación de la exposición de alrededor de 200 fotografías, que muestran una primera etapa en blanco y negro en México, para después pasar al color y regresar, de nuevo, al blanco y negro.

Fotografías realizadas en barrios populares como el Bronx, el Harlem hispano o el Lower East Side donde refleja la vida cotidiana en la calle, en especial los juegos y el lenguaje de los niños, sus bailes, la picardía de un niño levantando la falda a una niña, o la mirada dura o triste de los adultos, espacios en los que Levitt se mimetiza, en los que no juzga.
Esta primera retrospectiva nace de un trabajo de investigación que comenzó hace cinco años durante el que se ha ido catalogando su obra y datando cuándo y dónde se tomaron estas instantáneas.
La curiosidad, saber la historia de cada una de las fotos, fue lo que incitó a Chuang a iniciar este proceso, en el que algunas de las imágenes nunca han sido expuestas.
"Levitt era una persona a la que no le gustaba desvelar su edad, por eso durante toda su vida fijar una fecha no era su prioridad", apunta el comisario.
"Siempre quiso preservar el misterio en sus imágenes", añade Chuang que observa que, con el paso del tiempo, no han perdido belleza ni ternura, pero "no son nostálgicas, se pueden ver hoy en otras ciudades del mundo", apostilla el comisario.
Imágenes que son "herramienta para el cambio social", como las de la Liga Fotográfica aunque no se asoció con ellos.
Ambas exposiciones estarán abiertas del 19 de febrero al 17 de mayo.

