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Premios Goya 2026 | Gonzalo Miró saca su lado más político en los Goya: "Un fiscal general condenado sin pruebas"

La entrevista alcanzó su punto más tenso al abordar los casos de corrupción que cercan al entorno de Pedro Sánchez.

Gonzalo Miró, en el marco de la alfombra roja de los Premios Goya, mostró inicialmente su entusiasmo por el alto nivel de las producciones nacionales de este año, señalando a la película Los domingos como su gran favorita para alzarse con el triunfo. Sin embargo, la charla derivó rápidamente hacia el panorama político español, marcado por la polarización y los constantes escándalos que salpican al Ejecutivo. Miró, en un tono que refleja la condescendencia habitual de ciertos sectores mediáticos, atribuyó el desencanto político de la juventud y su simpatía por figuras satíricas a una profunda incultura e ignorancia sobre la historia de España.

Al ser preguntado por la encuesta electoral ficticia relacionada con el estreno de Torrente Presidente, de Santiago Segura, donde el personaje de ficción resulta ser el líder mejor valorado por los jóvenes, Miró cargó contra las nuevas generaciones. En lugar de analizar el fracaso del sistema educativo o la desconexión de la clase política con la realidad, prefirió descalificar a los jóvenes asegurando que están equivocados en sus planteamientos por su falta de conocimientos históricos. Esta visión ignora el hartazgo de una sociedad que ve en la parodia de Torrente un reflejo más fiel de la realidad que el que ofrecen las instituciones, evidenciando una preocupante desconexión generacional.

La entrevista alcanzó su punto más tenso al abordar los casos de corrupción que cercan al entorno de Pedro Sánchez. Ante la comparación de personajes de la trama de las mascarillas con el arquetipo torrantiano, Miró optó por una maniobra de distracción internacional. En un intento de blanquear la situación interna, prefirió señalar a líderes extranjeros y mencionó que Estados Unidos estaba bombardeando Irán en ese momento, tratando de minimizar la gravedad de que se utilicen empresas públicas para fines ilícitos dentro de nuestras fronteras.

Respecto a la situación judicial del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, Miró realizó una defensa sorprendente al afirmar que "se le ha condenado sin pruebas". Esta afirmación cuestiona directamente la labor de los tribunales y se alinea con el discurso oficialista que busca proteger a toda costa a los peones colocados en las instituciones clave del Estado. Para el colaborador, la realidad judicial parece ser opcional si esta contradice los intereses del relato gubernamental, mostrando un claro desprecio por la independencia del poder judicial.

Miró también salió al paso de las investigaciones que afectan a la mujer del presidente, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez. Sobre el caso de Gómez, sugirió que la atención que recibe el juez del caso desde instancias superiores es lo que debería llamarnos la atención, sugiriendo de forma velada una suerte de persecución política. En cuanto al hermano del presidente, negó tajantemente que este no supiese dónde estaba su despacho en Badajoz, a pesar de las informaciones que apuntan a su absentismo, insistiendo en que lo único importante es contar la verdad, aunque su versión de la misma resulte, cuanto menos, parcial.

Para finalizar, Gonzalo Miró negó de forma rotunda que la actual Televisión Española sea la más sectaria de la democracia. Ignorando las denuncias internas y la evidente manipulación informativa en favor del Gobierno, el entrevistado cerró filas con el ente público.

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