Los curas Francisco J. Delgado y Juan Manuel Góngora han visitado el programa Es la Mañana de Federico para hablar, entre otras cosas, de su canal de Youtube La Sacristía de la Vendée. Una "tertulia sacerdotal contrarrevolucionaria" en la que se analiza la actualidad política, eclesial y cultural. Actualmente tiene más de 90.000 suscriptores y sus tertulias y entrevistas se acercan a los 9 millones de visualizaciones.
Federico Jiménez Losantos les presentaba como un grupo de "curas relativamente jóvenes, bien formados y que siempre está, uno u otro, castigado por el obispo de turno. Los mismos que nos atacaban en la Cope". Y añadía "son rojos con complejo de curas y curas con complejo de rojos, que es peor". Defienden "una doctrina tradicional" frente al "soviet rojo" cerca de la Conferencia Episcopal.

En Libertad Digital estamos dedicando un especial a las guerras de la Vendée y Jiménez Losantos les preguntaba precisamente por qué eligieron ese nombre para su canal. Explicaba el padre Francisco J. Delgado que siempre se ha hablado de los católicos de sacristía, gente que está metida en la iglesia y que, además, es la historia de unos católicos contrarrevolucionarios.
Comentaba a los invitados cómo es posible que "los católicos y la gente de Roma" nunca se hayan defendido de la persecución o no vean la intención de liquidación de la tradición cristiana por parte del Estado, "que aspira a asumir esa condición divina, de poder único y legítimo". Contestaba Pater Góngora que "los católicos pertenecemos a la única institución que va a pervivir y subsistir al Estado, a los masones, al PSOE y a todo aquel que se presente". Apuntaba que "el odio a la fe va adoptando diferentes formas" desde la Revolución Francesa y la aprobación en 1790 de la Constitución Civil del Clero.
Jiménez Losantos recordaba que este año se cumplen 100 años del comienzo de la Cristiada, Guerra de los Cristeros, y los 90 de las matanzas de Paracuellos, en el otoño de 1936, "las dos grandes persecuciones a los católicos. Aquí mataron a 8.000 religiosos". En Francia, en la Vendée, se llevaron a cabo atrocidades que no "se han hecho ni en Rusia".
Estos dos curas han sido censurados y perseguidos por sus superiores con campañas de manipulación orquestadas para intentar silenciarlos y laminarlos. Han denunciado, por ejemplo, el último acuerdo, "para los sacerdotes terrorífico", de la Iglesia con el Defensor del Pueblo para "la reparación de las víctimas de abusos sexuales", víctimas y culpables "sin juicio y sin posibilidad de defensa, de antemano".
"El yugo de la X"
Del asalto al Valle de los Caídos a las Leyes de Memoria socialista "por qué son tan pacatos los obispos", preguntaba Jiménez Losantos. Denunciaba uno de los dos invitados que "han aceptado como modo de subsistencia un pacto de no agresión adornado con los dineros de las X, el yugo de la X, y otras cosas que hace que salga bastante rentable no oponerse".
Recordaba el director del programa que los mandatarios de la Iglesia, "que no tienen un relato propio", han permitido la profanación de la tumba de Franco, "el hombre que los salvó del hecho martirial más importante de la iglesia católica", y del Valle de los Caídos, "símbolo de reconciliación católico".
El padre Francisco J. Delgado cuenta que en los años 60 en España hubo "una infiltración", según le relató el obispo emérito de Córdoba, de "muchos seminaristas con carné del Partido Comunista que desde dentro crearon tal ambiente" que otros tuvieron que irse a hacer un "seminario paralelo". Asegura que "lo que pasa al final del franquismo es que los obispos lo que tenían claro es que tenían que ser antifranquistas. Estaban obsesionados con que hubiera un gobierno socialista para mostrar lo modernos y lo abiertos que somos"
Jiménez Losantos cuenta que la Constitución de Cádiz comienza con "en el nombre del padre, del hijo y del Espíritu Santo".
Las redes sociales e Internet, dicen los curas, son sinónimo de "libertad para difundir ideas. Los obispos se ponen nerviosos porque con un ordenador y un micrófono puedes llegar a un montón de gente". Las consecuencias, se lamentaba, "son que te silencien. Yo he estado año y medio con orden de silencio con acusaciones de un satanista rarísimo".
En la entrevista también se aborda el acercamiento de la juventud a las iglesias, a la tradición, "las familias" y a la fe.


